Bucaramanga realizará en unos meses unas elecciones atípicas para escoger al próximo alcalde, tras el fallo que anuló la elección de Jaime Andrés Beltrán. Estos son los principales retos que tendrá que asumir el futuro mandatario local.

En los próximos meses, los bumangueses tendrán que volver a las urnas y elegir a su próximo alcalde. Si bien solo estará en el cargo por aproximadamente dos años (hasta el 31 de diciembre de 2027), el nuevo mandatario local tendrá en sus manos decisiones clave para la ciudad como el futuro del transporte público, la actualización del POT y la ejecución de obras como el Par Vial de la 54 y el Intercambiador de la 45 con novena.
A esto se suman temas que para la población son prioritarios como la inseguridad, los problemas de movilidad, la implementación del Plan Maestro de Espacio Público o la modernización de la red semafórica.
Vanguardia consultó con varios analistas y expertos para conocer su opinión sobre esos temas que se deben priorizar en los próximos dos años y que tendrán que ser atendidos por el alcalde que sucederá a Jaime Andrés Beltrán Martínez, tras la anulación de su elección por parte del Consejo de Estado.

Incertidumbre política en Bucaramanga y Ley de Garantías
El exalcalde Alberto Montoya Puyana indicó que uno de los principales retos para el próximo alcalde de Bucaramanga es que tendrá que asumir el gobierno luego de un largo periodo de incertidumbre, en donde el Municipio tendrá en pocos meses al menos tres mandatarios locales distintos, producto de la anulación de la elección de Jaime Andrés Beltrán y la interinidad que habrá con el alcalde encargado por la Gobernación. Le sugerimos: ‘Raspar la olla’: debate en Bucaramanga por vigencias futuras
Por ello, Montoya Puyana explicó que es clave que el nuevo mandatario local se rodee de un buen equipo de trabajo que no esté politizado, que conozca la ciudad y tenga la capacidad técnica para ejecutar y gobernar desde el primer día de gobierno.
Indicó que en su época, cuando fue mandatario local, los periodos de los alcaldes solo eran de dos años, pero se hicieron muchas obras porque se contó con un buen equipo de secretarios, conocedores de sus carteras y con capacidad de ejecución. Le puede interesar: Lo que se viene ahora: ¿Cuándo habrá elecciones atípicas en la Alcaldía de Bucaramanga?
El abogado y columnista de Vanguardia Juan Manuel Álvarez Cruz explicó, por otro lado, que la fecha en la que se realizarán las elecciones atípicas también será clave, pues de eso depende cuándo asumirá el próximo mandatario local.
En ese contexto, ¿qué alcalde tendrá la tarea de presentar el presupuesto de 2026? ¿Será Jaime Andrés Beltrán, el encargado por el gobernador Juvenal Díaz o será el alcalde electo? Le recomendamos:¿Quiénes suenan para aspirar en las elecciones atípicas de Bucaramanga?
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El experto indicó que a esto se suma que habrá elecciones de Congreso y presidenciales el próximo año, por lo que también habrá limitaciones en la contratación con la Ley de Garantías.
Esto implica que el inicio de gobierno para el próximo mandatario local puede ser lento, frente a unas altas expectativas de los bumangueses que esperan que la ciudad pueda avanzar en los temas pendientes. Vea también: Bucaramanga y sus alcaldes de elección popular: 37 años de las urnas a los tribunales
Actualizar el POT de Bucaramanga
En el papel, el actual Plan de Ordenamiento Territorial estará vigente hasta 2027, pues por ley estos documentos de planeación urbana tienen una vigencia de 12 años.
En otras palabras, el próximo alcalde tendrá la misión de realizar los estudios previos y el diseño del nuevo POT, algo que han venido pidiendo algunos constructores y Camacol, que advierten que el plan actual es muy restrictivo y hay algunos aspectos que se pueden optimizar y mejorar.
El columnista Sergio Arenas indicó que este es un tema clave, pues la ciudad tiene un déficit de 50 mil viviendas y es urgente habilitar nuevos terrenos y garantizar la disponibilidad de servicios públicos para urbanizar.
Mientras tanto, otro reto será la puesta en marcha de los planes de renovación en San Rafael (el más adelantado) y la Concordia. Estos vienen siendo impulsados desde el sector privado y el gremio de la construcción.

¿Y el empréstito para Bucaramanga?
El columnista Juan Manuel Álvarez indicó que esta será una de las preguntas clave que se deberá resolver en los próximos meses. ¿Buscará Jaime Andrés Beltrán la aprobación del empréstito en el Concejo antes de irse? ¿Lo hará el próximo alcalde, teniendo en cuenta que esos recursos son necesarios para obras como el Intercambiador de la 45 o la modernización de la red semafórica? ¿Habrá ambiente en el Concejo de Bucaramanga para autorizar este crédito o se puede volver a hundir el proyecto de acuerdo?
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La realidad es que de la aprobación de este préstamo depende que el Municipio pueda tener cerca de $400.000 millones para inversión en los próximos años.

Solución para el futuro del transporte público de Bucaramanga y su área
Más allá de si Metrolínea es la solución o si se debe cambiar el modelo, la realidad es que en los próximos años se debe definir cuál va a ser la estrategia o la política de transporte público para el área metropolitana de Bucaramanga.
Y es un tema que no depende únicamente del alcalde de la capital santandereana, también debe contar con el apoyo y la participación activa y sin condiciones de los mandatarios de Floridablanca, Girón y Piedecuesta.
En ese contexto, Sergio Arenas indicó que la decisión sobre el futuro del transporte público debe ser metropolitana, en donde todos los alcaldes estén en sintonía y en donde, en lo posible, también se vincule a la Gobernación de Santander.
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El abogado y columnista John Carlos Pabón explicó que Metrolínea debe ser una de las tres prioridades para el próximo alcalde, junto a la seguridad, pues es impensable que una ciudad de las dimensiones y la importancia de Bucaramanga y su área metropolitana no tenga un sistema de transporte público organizado y consolidado.
Gobernanza Metropolitana
Para el abogado y columnista Sergio Arenas, muchos de los problemas de la ciudad son metropolitanos y requieren que haya una solución articulada con otros alcaldes de la conurbación. Es el caso de la inseguridad, el transporte público, la movilidad y los servicios públicos, donde lo ideal es que las soluciones sean metropolitanas y no de cada municipio por su lado.
En ese contexto, dijo que el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) fue mal diseñada, pues está pensada como una institución donde la capital santandereana es la que tiene la capacidad de decisión y el resto de municipios son unos “súbditos”, que deben acatar las órdenes.
Por ello, Arenas planteó que una de las prioridades es repensar el AMB, para que sea una entidad que coordine y articule, en donde Floridablanca, Girón y Piedecuesta no sean unos convidados de piedra. También agregó que el AMB debe tener un rol más de coordinador y dejar su papel como ejecutor de proyectos.
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Recuperación del espacio público en Bucaramanga
Para el columnista Donaldo Ortiz, es claro que la ciudad ha ido en retroceso en los últimos años por la falta de cultura y el desorden que se percibe en algunas partes de la capital. Por ello, más allá de las obras, dijo que se debe tener claro cuál es la visión de ciudad que se quiere y que el alcalde que llegue se dedique a gobernar y no a hacer política.
En ese contexto, la recuperación del espacio público es, quizás, uno de los temas más complejos, pues por un lado es urgente la recuperación de sectores como el Centro de Bucaramanga, que están invadidos de vendedores ambulantes, pero por el otro se busca brindarles garantías a estos comerciantes informales para su reubicación.
La Alcaldía comenzó la implementación a mediados de este año de una estrategia que autoriza temporalmente el uso del espacio público, siguiendo los lineamientos del Plan Maestro de Espacio Público, pero entendiendo que este es el primer paso hacia una futura reubicación.
Le corresponderá al próximo alcalde implementar esta estrategia y cumplir con el propósito final de recuperar las calles, para que este plan no se quede en hoja muerta.

El problema de la inseguridad
Todos los expertos consultados por Vanguardia coincidieron en que es el principal problema (o uno de los principales) de la ciudad.
Para Alberto Montoya Puyana, por ejemplo, es claro que no es un tema solo de la ciudad de Bucaramanga, sino de todo el país, donde la percepción de seguridad se ha venido afectando, pero insistió en que debe ser una prioridad para el próximo mandatario local como máxima autoridad municipal.
El columnista John Carlos Pabón agregó que es un tema particularmente sensible porque fue una de las principales promesas de campaña del alcalde Beltrán y los resultados no fueron los esperados: “Lo que demuestra que el tema de seguridad va más allá de un tema de comunicación y requiere de una política integral”.
Por ejemplo, indicó que uno de los principales problemas de Bucaramanga es la alta tasa de desempleo juvenil, pues la capital santandereana está por encima del promedio nacional.
En ese contexto, una política clara de generación de empleo y acompañamiento de la población joven puede atacar este fenómeno y, al mismo tiempo, ayudar también a reducir la delincuencia juvenil.

El Par Vial de la 54 y otras obras
Son varias las obras que están en el horizonte y que son claves para la movilidad de Bucaramanga. Una de ellas es el Par Vial de la 54 o Conexión Oriente - Occidente. Esta es una de las cuatro obras con las que se cobró la valorización y la única que hasta ahora no se ha ejecutado (las otras son los intercambiadores de Neomundo, Mesón de los Búcaros y Quebradaseca con 15). En este caso hay varias dificultades como la gestión predial y el costo actual del proyecto. Incluso, algunos proponen que se replantee la obra y haya un rediseño, para que cumpla con las necesidades actuales de la ciudad.
Además, está el intercambiador de la 45 con 9, así como las relacionadas con la Troncal Norte - Sur en el Mutis, cuyos recursos se garantizarían con el empréstito. En este caso, la Gobernación propuso poner $50.000 millones para financiar la mitad del intercambiador. A esto se suman la doble calzada al Norte y las obras vinculadas al convenio Vías de las Cigarras, que no dependen solo de la Alcaldía, pero que son claves para mejorar la movilidad de la ciudad.

El Carrasco
Más allá de las inversiones y lo que se viene realizando en El Carrasco para mitigar el impacto ambiental, la realidad es que la ciudad lleva años dilatando el cierre del relleno sanitario o, en su defecto, la construcción de una planta de tratamiento de residuos sólidos que reemplace la actual forma de disposición final.
En este sentido, uno de los retos que tendrá el futuro alcalde es responder a los requerimientos del Juez 15 Administrativo, que tiene a su cargo la verificación del cumplimiento del fallo en segunda instancia del Tribunal Administrativo de Santander, el cual se dio hace casi 14 años, en 2011.
Desde entonces, varios gobiernos locales han fracasado en la búsqueda de una solución definitiva. ¿Será esta la vencida?
Ptar Río de Oro
La planta de tratamiento de aguas residuales del Río de Oro es una deuda histórica con la ciudad, pero es un proyecto que no depende únicamente del alcalde de Bucaramanga, ni de los mandatarios del área metropolitana o las empresas de servicios públicos. En este caso, es indispensable la participación de otras entidades, el Gobierno y el departamento, para financiar y avalar el proyecto, que permitirá descontaminar el río de Oro y tratar gran parte de las aguas residuales de Bucaramanga y Girón.
Para Sergio Arenas, una alternativa es gestionar el proyecto a través de una alianza público privada, pero es urgente que a la iniciativa no se le den más demoras y que su ejecución avance y pase a la fase de ejecución y construcción.











