Comportamientos reprochables opacaron el Desfile de Carros Clásicos en la Feria de Bucaramanga.

Si bien el pasado domingo, la carrera 27 de Bucaramanga se vistió de historia y elegancia con la edición número 17 del Desfile de Carros Clásicos y Antiguos, hay que decir que el espectáculo se vio empañado por el mal comportamiento de algunos espectadores que, lejos de disfrutar con respeto la exhibición, terminaron generando inconformidad y un pronunciamiento oficial de los organizadores.

Carlos A. Beltrán Castro, director ejecutivo del Club de Automóviles Clásicos y Antiguos, CLAS, lamentó que personas “sin educación y con falta de civismo irrespetaran en el trayecto del desfile a los conductores y a los vehículos, lanzando de manera irrespetuosa espuma Spray y otros elementos”.
Un peligro para los conductores y para los carros
Según explicó, este tipo de productos químicos afectan seriamente la pintura, los cojines y los accesorios de los automóviles, además de poner en riesgo la integridad de quienes los conducen.
El directivo fue claro al señalar que no se trata de toda la ciudadanía. La mayoría de los asistentes disfrutaron el desfile con respeto y entusiasmo, aplaudiendo el esfuerzo de los coleccionistas que mantienen vivas joyas automotrices que forman parte del patrimonio cultural y estético de la ciudad. Sin embargo, las acciones de unos pocos lograron opacar el esfuerzo colectivo y sembrar molestia entre los participantes.

El hecho generó consecuencias inmediatas. Beltrán Castro anunció que, como medida de protección y en defensa del patrimonio vehicular que representan estos carros, la organización decidió cancelar su participación en lo que resta de la Feria Bonita y en futuros certámenes feriales de Bucaramanga, al no encontrar garantías suficientes para el respeto y la seguridad durante estos recorridos.

Nos falta cultura ciudadana
Expertos en cultura ciudadana advierten que este tipo de comportamientos son un reflejo de la falta de conciencia colectiva.
El sociólogo y docente universitario Germán Ortega señaló que “eventos como el desfile de carros antiguos no solo son un espectáculo visual, también son una oportunidad para fortalecer la identidad y el respeto por lo público. Cuando un grupo reducido de personas irrumpe con conductas irrespetuosas, se fractura el sentido de pertenencia y se desalienta a quienes promueven estos espacios culturales”.

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La Feria Bonita ha sido históricamente un escenario para resaltar la diversidad, la convivencia y el orgullo de los bumangueses. Por eso, resulta preocupante que la intolerancia y la falta de cuidado de algunos logren poner en entredicho la continuidad de tradiciones que enriquecen la vida cultural de la ciudad y atraen tanto a propios como a visitantes.
Más allá del malestar puntual, este episodio deja una lección clara: la ciudad necesita reforzar la cultura ciudadana y el civismo como valores indispensables para disfrutar en armonía.
La Feria Bonita no debe convertirse en un escenario de irrespeto, sino en un ejemplo de convivencia. Los ciudadanos tienen en sus manos la responsabilidad de demostrar que Bucaramanga está a la altura de preservar y valorar los espacios culturales que la distinguen.












