Cientos de personas en Santander, incluyendo habitantes de Bucaramanga y el área metropolitana, esperan por un órgano vital. La donación es clave.

En Santander, 105 personas esperan por un trasplante, incluyendo residentes de Bucaramanga y su área metropolitana, esperan actualmente por un trasplante de órganos.
Una abrumadora mayoría de estos pacientes, un 84 %, necesita un riñón, mientras que una porción menor requiere hígados y corazones, según confirmó el Sistema Nacional de Información en Donación y Trasplantes.
Esta situación pone en evidencia la urgencia de fortalecer la cultura de la donación para salvar vidas en la región.
El panorama nacional revela una necesidad significativa, ya que más de 4.100 colombianos permanecen en la lista de espera para recibir un órgano, detalló el Sistema Nacional de Información en Donación y Trasplantes.
La cifra de Santander representa el 2.5 % de este total nacional, evidenciando la magnitud del desafío que enfrentan las familias locales de municipios como Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta, donde la espera por un trasplante impacta directamente la calidad de vida de los pacientes.
El Hospital Internacional de Colombia (HIC) informó que durante 2025, el país alcanzó una tasa de donación de 7.4 donantes por cada millón de habitantes.
Llamado a fortalecer la cultura de donación
Por eso, desde esta entidad hacen un llamado a fortalecer la cultura de donación. “El llamado es claro y urgente: conversar en familia y dejar expresa la voluntad de ser donante puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Cada trasplante comienza con esa decisión solidaria”, expresa la entidad.
Olga Lucía Calderón López, coordinadora operativa de Trasplantes del HIC recuerda que el riñón, el órgano más solicitado, puede donarse en vida y que es posible vivir saludablemente con uno solo.
“En nuestra institución contamos con la experiencia y el respaldo médico para realizar este procedimiento de manera segura tanto para el donante como para el receptor. La invitación es a considerar esta posibilidad, especialmente cuando se trata de ayudar a un familiar que puede llevar años esperando un órgano compatible”, concluye.
















