Durante los controles fueron inmovilizadas motos, y se impusieron comparendos por contaminación auditiva.

La tranquilidad de los habitantes de Bucaramanga y su área metropolitana es una prioridad para las autoridades locales, quienes intensificaron los operativos nocturnos para controlar las motocicletas con exhostos modificados y el porte ilegal de armas de fuego.
Durante recientes controles realizados en diversas zonas de la ciudad, los agentes inmovilizaron más de 60 motocicletas, además de imponer comparendos por escapes modificados, que generaban ruido excesivo, perturbando la convivencia en diferentes sectores de la ciudad.
Los operativos, coordinados entre la Policía Metropolitana de Bucaramanga, y la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, buscan responder a las constantes quejas de la ciudadanía por la contaminación auditiva.
Vecinos de sectores residenciales han reportado, desde hace varios años, cómo el estruendo de los escapes modificados altera su descanso y afecta la calidad de vida, especialmente durante las noches y madrugadas.
Además de los controles de ruido, la acción de las autoridades también permitió una captura por porte ilegal de arma de fuego. Este hecho subraya la importancia de los operativos integrales que, además de abordar las infracciones de tránsito y la contaminación sonora, buscan prevenir delitos de mayor impacto.
La persona capturada fue puesta a disposición de las autoridades judiciales, quienes iniciaron el proceso correspondiente. La presencia de armas ilegales en las calles representa un riesgo latente para la seguridad ciudadana, y su incautación contribuye a crear entornos más seguros para todos.
Ley 2450, conocida como ‘antiruido’
Desde abril del año anterior, en Colombia está en vigencia la Ley 2450, conocida como la ley ‘antiruido’, que sanciona a los motociclistas que modifican los sistemas de escape originales de sus vehículos para generar mayores niveles de ruido.
Esta normativa busca controlar la contaminación auditiva y establece un límite máximo permitido de 86 decibeles. Con su aplicación se pretende no solo mejorar las condiciones ambientales, sino también fortalecer la convivencia en los barrios y sectores residenciales.















