El Ministerio de Ambiente oficializó la creación de una zona de reserva temporal en el Páramo de Almorzadero. Mientras algunos líderes de la zona destacan la importancia de la medida, campesinos expresan preocupación por su carácter temporal.

El mapa ambiental de Santander se reconfigura. Con una nueva medida, aunque temporal, el Ministerio de Ambiente declaró como reserva natural el Páramo de Almorzadero, abarcando municipios como Piedecuesta y Tona, en Santander, hasta Silos y Chitagá, en Norte de Santander.
Según informó el Ministerio, la medida tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogables por otros dos, y busca proteger la biodiversidad y las fuentes hídricas, además de restringir las actividades mineras en la zona.
Un total de 151.000 hectáreas de ecosistema conforman el Páramo de Almorzadero, ubicado entre Santander y Norte de Santander, donde alrededor de 10.000 familias viven de cultivos de papa, ajo y frutas, así como de la producción de carne, lácteos, lana y artesanías.
De esta manera, la decisión del Ministerio responde a los acuerdos alcanzados con las comunidades del páramo, que protestaron en octubre de 2024 por la aplicación de la ley de delitos ambientales, la cual afectaba especialmente a los agricultores del Páramo de Almorzadero, debido a que no se tenían en cuenta cientos de hectáreas aptas para el cultivo.

Así las cosas, esta reserva natural permite que los campesinos continúen cultivando y utilizando sus tierras para actividades agrícolas y ganaderas. “Se reconocen y protegen las actividades tradicionales de las comunidades campesinas”, expresó la autoridad ambiental.
“El Páramo es una despensa agrícola”: mujeres campesinas
Para Gloria Calderón, líder de la Asociación de Mujeres Campesinas de Cerrito, en Santander, esta decisión representa un avance importante para la conservación del ecosistema y, al mismo tiempo, reconoce el trabajo de las familias campesinas que habitan el páramo y viven de la producción agrícola.
“Este territorio es una despensa agrícola, desde donde se despachan alimentos y productos para varias regiones”, manifestó Gloria.
Calderón aseguró que esta decisión les brinda tranquilidad para seguir trabajando la tierra como lo han hecho históricamente, con responsabilidad ambiental. “Logramos que se escuchara a la comunidad y que no se tuviera en cuenta la delimitación propuesta, medida que tutelamos desde la Asociación, porque no nos permitían trabajar la tierra”, advirtió.
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Finalmente, la campesina resaltó que la medida fortalece la agricultura en la zona y promueve una transición ecológica. “Con esta decisión se puede garantizar que nuestro páramo no sea explotado con minería de carbón”, aseveró la líder.
“Todavía no nos han cumplido”
Campesinos como Fausto Carvajal, quien participó en las manifestaciones realizadas en octubre de 2024 en rechazo a la delimitación de los páramos, aseguran que aún hay compromisos pendientes por parte del Gobierno Nacional.
En esa oportunidad, habitantes de Santurbán, Almorzadero y Cocuy bloquearon algunas vías y protestaron para exigir respeto por su trabajo y permanencia en el territorio. Según el líder campesino, varios de los acuerdos alcanzados aún no se han materializado.
“Esta medida es temporal, pero la Ley 1930 de delimitación sigue vigente y no la han modificado como pedíamos”, indicó.
La preocupación de Carvajal y de otros campesinos es que, en el futuro, alguna directriz termine afectando su sustento económico. “No nos van a sacar, pero no nos dejarían trabajar. Nosotros no pedimos plata; pedimos que nos dejen trabajar la tierra, que es lo que sabemos hacer”, afirmó.
🦅🏔️ Un total de 151.000 hectáreas de ecosistema que conforman el Páramo de Almorzadero, ubicado entre Santander y Norte de Santander, fueron declarados como zona de reserva temporal de recursos naturales, así lo informó la ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez Torres. pic.twitter.com/H4PUbWDiLx
— Vanguardia (@vanguardiacom) May 14, 2026
No es una iniciativa nueva en Santander
El 3 de marzo de 2025, el Ministerio de Ambiente emitió la Resolución 0221, con la que creó la zona de reserva temporal ambiental de Soto Norte, en el área de influencia del Páramo de Santurbán.
Según el documento, durante los próximos dos años no se podrá realizar minería de extracción de oro y plata en 75.000 hectáreas de la provincia de Soto Norte, en Santander, incluida Bucaramanga. De esta área, 23.929 hectáreas, equivalentes al 31,5 % de la zona de reserva temporal, incluyen 57 títulos mineros de pequeña, mediana y gran minería, de acuerdo con la Agencia Nacional de Minería.
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El Ministerio de Ambiente precisó que el acto administrativo que declara estas zonas de reserva ambiental temporal solo tendrá efectos sobre actividades mineras. En consecuencia, no se alterarán los demás usos del suelo permitidos en los instrumentos de ordenamiento territorial, por lo que las actividades agrícolas, pecuarias, turísticas, viales, educativas, de salud y financieras podrán continuar con normalidad.
La decisión busca proteger las cuencas hidrográficas que nacen en el Páramo de Santurbán y abastecen municipios como Charta, Vetas, Rionegro, Bucaramanga, California, Cáchira, Floridablanca, Lebrija, Piedecuesta, Suratá, Girón, Matanza, El Playón y Tona, en una extensión de 285.596 hectáreas. Según las autoridades, varias quebradas y ríos de la región han resultado contaminados con mercurio debido a la minería ilegal.
















