Los residentes denuncian que la falta de obras de estabilización y drenaje mantiene en riesgo sus viviendas y exigen soluciones definitivas.

En días pasados revivió el temor entre varias familias del asentamiento La Islita y del barrio Pablo VI, al occidente de la capital santandereana, luego de que se registrara nuevamente un deslizamiento de tierra que afectó la estabilidad del terreno.
Según denuncian los vecinos del sector, la remoción de tierra derrumbó parte de algunas viviendas.
“Esta situación se suma a otros deslizamientos ocurridos en junio del año anterior y a otro que se presentó en abril de este año, el cual dejó a cuatro familias con sus viviendas partidas por la mitad. La inestabilidad del terreno sigue afectando a las familias que se encuentran a la orilla de la escarpa”, manifiesta Magda Martínez, edil de la Comuna 8 de Bucaramanga.
Los vecinos aseguran que la falta de sistemas de drenaje y de canalización de aguas lluvias son los principales factores que afectan la estabilidad del terreno, el cual poco a poco ha ido cediendo.
Sin embargo, se trata de una problemática que durante años han tenido que enfrentar las familias que viven en las orillas de las escarpas de Bucaramanga.
No hay para dónde irse: denuncia comunidad
Los habitantes del sector aseguran que no tienen opciones para mudarse y que tampoco les han ofrecido alternativas de reubicación por parte de la administración municipal.
“No les han dado posibilidades de reubicación. Por ello, este es el único lugar donde la población más vulnerable trata de sobrevivir, desafiando el peligro. No tienen para dónde más ir”, asegura la edil de la Comuna 8 de Bucaramanga.
Piden soluciones definitivas
Mientras continúan expuestas al riesgo, las familias insisten en que se requieren soluciones definitivas para evitar una tragedia. “En esta parte del barrio se necesita un muro de contención para proteger las casitas”, advierte Alexander Díaz, vecino del sector.
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Los líderes de la Comuna 8 señalan que durante más de 10 años les han prometido la estabilización definitiva del talud, pero que hasta el momento este proyecto no se ha materializado.
Cabe recordar que, tras años de solicitudes, en 2022 tres zonas de los barrios Pablo VI, Campohermoso y Girardot, ubicadas a orillas de la escarpa, recibieron obras por parte de la Administración Municipal para frenar la erosión y evitar deslizamientos que pusieran en riesgo las viviendas.
No obstante, no todos los sectores de la escarpa occidental están cubiertos por estas intervenciones y, en puntos como La Islita, sus habitantes siguen padeciendo los estragos de las lluvias.
“Desde la Comuna 8 solicitamos que se busquen soluciones acordes con las necesidades del sector. Las denuncias vienen siendo archivadas sin que la administración solucione de fondo esta problemática”, sostiene Magda Martínez.
Por su parte, la Alcaldía de Bucaramanga, a través de la Oficina de Gestión del Riesgo, ha venido realizando recorridos e inspecciones en distintos sectores de la ciudad, tras los reportes de la comunidad sobre las afectaciones que ha dejado la temporada de lluvias.













