Conozca la historia de la emisora que convirtió las voces en patrimonio y que hoy celebra 33 años escuchando el alma de Bucaramanga.

Hay sonidos que nunca desaparecen. Permanecen suspendidos en la memoria, como la voz que anunciaba el inicio de un programa al caer la tarde, la melodía que acompañó una conversación familiar o la entrevista que permitió descubrir a un artista cuando aún era un desconocido. Son voces que envejecen con la ciudad, que sobreviven al paso de los años y que, sin proponérselo, terminan contando la historia de una comunidad.
¡En efecto! Desde hace 33 años, ese ha sido el papel de la Emisora Cultural Luis Carlos Galán Sarmiento, La Cultural 100.7 FM, una frecuencia que ha convertido la radio pública en un refugio para la memoria, un escenario para el arte y un punto de encuentro para la identidad de Bucaramanga y Santander.
Hoy, jueves 23 de julio, la emisora celebra 33 años de existencia. Más que un aniversario, la fecha invita a mirar hacia atrás y recorrer un camino tejido con miles de voces, incontables historias y silencios que también hablaron. Treinta y tres años durante los cuales la radio ha permanecido encendida mientras la ciudad cambiaba de rostro, crecían nuevos barrios, desaparecían viejos escenarios y surgían generaciones que encontraron en el dial un lugar para aprender, descubrir y reconocerse.
Algo del ayer
Su historia comenzó el 5 de junio de 1993, cuando nació bajo el nombre de “Luis Carlos Galán Sarmiento” como una emisora pública destinada a fortalecer los valores culturales, educativos y ciudadanos. Desde entonces, bajo el liderazgo del Instituto Municipal de Cultura y Turismo (IMCT), fue construyendo un patrimonio invisible, pero invaluable: el de las voces que narran una ciudad y el de los sonidos que se convierten en memoria colectiva.
Mientras la radio comercial aceleraba el ritmo de la información, La Cultural 100.7 FM eligió otro camino. Apostó por escuchar antes que interrumpir, por la conversación antes que el ruido y por los contenidos que permanecen cuando la noticia deja de ser noticia. Así, abrió espacio para la literatura, la música, el patrimonio, el medio ambiente, los derechos humanos, la cultura ciudadana y todas aquellas expresiones artísticas que pocas veces encontraban un lugar en otros micrófonos.
Sus estudios han visto entrar, uno tras otro, a poetas con manuscritos bajo el brazo, músicos cargando sus instrumentos, actores que aún olían a maquillaje de escenario, pintores, investigadores, líderes sociales, estudiantes llenos de sueños, adultos mayores guardianes de la memoria y niños que descubrían, por primera vez, la emoción de escuchar su propia voz al aire. Todos encontraron allí algo más que un estudio de radio: encontraron una casa donde sus historias valían la pena ser contadas.
La cifra resume buena parte de ese legado: durante más de tres décadas, la emisora ha abierto sus espacios a más de 20.000 artistas, gestores y representantes de la cultura santandereana y colombiana. Pero detrás del número hay miles de anécdotas imposibles de medir: entrevistas que se convirtieron en amistades, canciones que encontraron nuevos públicos, escritores que leyeron por primera vez sus poemas frente a un micrófono y oyentes que hicieron de la emisora la banda sonora de sus vidas. Cada conversación quedó suspendida en el tiempo como una página hablada de la historia cultural de Bucaramanga.
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Porque La Cultural 100.7 FM ha sido mucho más que una frecuencia en el dial. Ha sido escuela para nuevas generaciones de comunicadores, escenario para el talento local, puente entre los artistas y la ciudadanía, compañera silenciosa de jornadas de trabajo, de tardes lluviosas y de noches de estudio. Ha acompañado celebraciones, despedidas, lanzamientos de libros, conciertos, festivales y debates ciudadanos. Ha estado presente cuando la ciudad ha querido celebrar y también cuando ha necesitado escucharse a sí misma.

Su historia también es la historia del Instituto Municipal de Cultura y Turismo, entidad creada con autonomía administrativa para diseñar, promover y ejecutar las políticas culturales y turísticas de Bucaramanga. A través de iniciativas como la Escuela Municipal de Artes y Oficios, el Festival Internacional de Teatro de Bucaramanga y la restauración de monumentos históricos, el IMCT se ha consolidado como uno de los principales referentes culturales del país. En cada uno de esos procesos, la emisora ha sido testigo y cronista, registrando con sus micrófonos la transformación cultural de la ciudad para que las futuras generaciones puedan escuchar cómo se fue escribiendo esa historia.

Hoy, bajo la batuta de Nathalia Melissa Torres Cárdenas, directora del IMCT, la emisora continúa fortaleciendo una apuesta institucional que entiende la cultura y el turismo como herramientas para construir ciudadanía, preservar el patrimonio y proyectar la ciudad.
En ese propósito, La Cultural 100.7 FM sigue siendo una aliada indispensable, difundiendo la agenda artística y turística de Bucaramanga y manteniendo abiertas las puertas de una radio que pertenece a todos.

Celebrar sus 33 años es reconocer que la radio pública sigue siendo uno de los pocos lugares donde las historias encuentran el tiempo necesario para ser contadas. Es entender que detrás de cada emisión hay un compromiso con la memoria, con la educación y con el derecho de las comunidades a escucharse y a dejar huella.
La conmemoración tiene lugar este jueves, a las 3:30 de la tarde, en la sala Mantilla Caballero del IMCT. Allí se reunirán oyentes, artistas, gestores culturales y autoridades para recordar el camino recorrido. Será un encuentro para celebrar una emisora que ha sabido resistir al paso del tiempo sin perder su esencia, y para agradecer a quienes, durante más de tres décadas, han hecho posible que la cultura siga viajando por el aire.
Porque cuando una ciudad quiere recordar quién ha sido, basta con cerrar los ojos y sintonizar una voz conocida. Allí, entre canciones, relatos y conversaciones que aún resuenan en la memoria, seguirá estando La Cultural 100.7 FM, demostrando que hay historias que no solo se escriben: también se escuchan.















