La sequía comienza a generar mayores afectaciones en Santander: cerca de 11 municipios tienen restricciones en el suministro de agua, mientras varios ríos presentan bajos caudales y aumentan las condiciones favorables para la propagación de incendios forestales.

Alrededor de 11 municipios de Santander se encuentran actualmente bajo medidas de racionamiento de agua. La situación responde a diferentes factores: en algunos territorios los cuerpos hídricos que abastecen a las comunidades presentan bajos niveles, mientras que en otros las dificultades están relacionadas con daños en la infraestructura de los sistemas de acueducto, especialmente en las redes encargadas de conducir el agua hasta las zonas de consumo.
La situación ha obligado a las autoridades departamentales a reforzar las acciones de atención y respuesta para garantizar, en la medida de lo posible, el suministro del recurso a las comunidades afectadas.
Así lo informó el director de la Oficina Departamental de Gestión del Riesgo, Eduard de Jesús Sánchez, quien explicó que en Vélez se registraron daños en las líneas de conducción del acueducto, mientras que en El Socorro persiste una afectación en la bocatoma, infraestructura fundamental para la captación del agua.
“Esto hace que hoy el departamento tenga varios municipios en medidas de racionamiento. Hemos venido sumando capacidades de respuesta en algunos de ellos, con asistencia y vehículos carrotanque que permiten llevar el recurso hídrico a esas comunidades que, por una u otra razón, se encuentran en dificultades”, indicó el funcionario.
El uso de carrotanques se ha convertido así en una de las alternativas para atender a las poblaciones que enfrentan restricciones en el servicio, mientras se adelantan las acciones necesarias para recuperar los sistemas afectados o hacer frente a la disminución de los caudales.
A esta situación se suma la declaratoria de calamidad pública que se mantiene en Capitanejo y Oiba debido a las condiciones de sequía y a la reducción de los caudales de sus afluentes.
La preocupación de las autoridades se concentra especialmente en la evolución de las condiciones climáticas, debido a que una disminución prolongada de las lluvias puede profundizar las dificultades para el abastecimiento de agua y aumentar la presión sobre las fuentes hídricas de las que dependen las comunidades.
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No obstante, en el departamento se siguen registrando lluvias. En los últimos días se han presentado precipitaciones en sectores de Soto Norte como Vetas, California y Suratá, así como zonas del Magdalena Medio.
Bajos niveles de los ríos preocupan a las autoridades
Varios ríos y fuentes hídricas del departamento presentan bajos niveles, una situación que mantiene en alerta a las autoridades debido a sus posibles efectos sobre el abastecimiento de agua para diferentes municipios.
De acuerdo con los reportes conocidos por la Oficina Departamental de Gestión del Riesgo, los bajos caudales se registran en fuentes que abastecen a los municipios de Málaga, Aratoca, Barichara, Cabrera, Guadalupe, Barbosa y Villanueva.
“Vemos ya los efectos y la incidencia del fenómeno de El Niño, lo que se va a agudizar un poco más de acuerdo con los reportes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y el Ideam”, precisó Sánchez.
Siguen los incendios forestales
Mientras persisten las dificultades para el abastecimiento de agua, en Santander también continúan encendidas las alarmas por los incendios forestales.
Actualmente, dos municipios se encuentran en alerta amarilla por este tipo de emergencias: Gámbita y Girón.
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En Bucaramanga, la situación también genera preocupación. Según el Cuerpo de Bomberos de Bucaramanga, en lo corrido de agosto se han atendido 53 incendios forestales.
“Los incendios forestales registrados en agosto representan especial preocupación para las autoridades, teniendo en cuenta las condiciones de altas temperaturas, que pueden favorecer la propagación y aumentar el riesgo de emergencias”, advirtió Mónica Avellaneda, directora de Bomberos de Bucaramanga.
Ante este panorama, la entidad reiteró a la ciudadanía la importancia de evitar las quemas, especialmente en zonas rurales, lotes y áreas de vegetación. También recomendó no arrojar fósforos, colillas de cigarrillo ni otros elementos inflamables y reportar de manera oportuna cualquier columna de humo o conato de incendio.
















