Desde las planicies de Girón y hasta el área de páramo en Vetas, las autoridades iniciaron un inventario sobre la fauna y flora de Santander, uno de los territorios que alberga y ‘esconde’ mayor biodiversidad en Colombia. Estos datos científicos se utilizarán para la protección de la riqueza natural de la región, como bosques, páramos y fuentes hídricas.

Los diferentes pisos térmicos que existen en el territorio, así como sus variados ecosistemas tanto en áreas de alta montaña como en bosques tropicales y hasta en humedales, hacen de Santander un impresionante hábitat para miles de especies de flora y fauna silvestre. La riqueza natural del departamento lo posicionó como uno de los tres territorios con mayor biodiversidad en el país.
Lamentablemente también existen datos alarmantes y que representan un enorme desafío tanto para las autoridades como para la sociedad en general, en materia de protección y conservación. Se calcula que actualmente cerca del 10 % de las especies de flora y fauna propias de Santander están bajo amenaza y en peligro de desaparecer. Lea también: Santander: esta es la red de 56.000 hectáreas protegidas en ecosistemas claves
El Gobierno Nacional, a través del Sistema de Información sobre Biodiversidad, SIB Colombia, reveló este preocupante indicador. Según dichos registros oficiales, el territorio santandereano alberga 1.208 especies propias del departamento. Tal y como lo alertó el SIB Colombia, 120 de estas especies se encuentran en diversos grados de peligro.

Autoridades emprendieron inventario de flora y fauna en Santander
Con el objetivo de fortalecer las estrategias y acciones tanto de protección como de conservación de toda esta riqueza natural que tiene Santander (38.198 especies de flora y fauna estimadas según SIB Colombia), la autoridad ambiental puso en marcha un nuevo proyecto por medio del cual se realiza un inventario de la biodiversidad.
La Corporación Para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga informó que “esta expedición se realiza desde Girón hasta los páramos de Vetas. El gran propósito de esta labor es consolidar información científica que permita conocer el estado de los ecosistemas para proteger a las especies vulnerables, asegurar la calidad del agua y recuperar los bosques de la región”.

Conforme con lo explicado, se realiza una especie de diagnóstico sobre el ‘estado de salud’ de los ecosistemas santandereanos. Área como Bocas, en Girón, y el Parque Natural Regional Bosques Húmedos Andinos El Rasgón, en Piedecuesta, son algunas de las zonas claves objeto de estudio. Igualmente la cuenca del río Tona, la zona de Pescadero, en la cuenca del río Manco.
“El proceso terminó la fase inicial de trabajo de campo. Ahora avanza la evaluación y análisis técnico de resultados. La información recopilada resultará determinante para evaluar la capacidad de recuperación de los bosques, proteger los afluentes hídricos y sustentar las decisiones administrativas de la Corporación, así como la identificación e inventario de especies de aves, mamíferos, anfibios y reptiles en estado de conservación o vulnerabilidad”, precisó la Cdmb.
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¿Cómo se desarrolla esta investigación en Santander?
Ludy Archila, bióloga de la autoridad ambiental, explicó que “el monitoreo consiste en buscar un área que esté conservada, que nos permita hacer inventarios de especies. Trabajamos con diferentes biólogos. Está el grupo de aves, el cual consiste en realizar transectos (muestreo), conteo de puntos y poner red de niebla para poder identificar estas especies. Es muy importante porque ellas son dispersores de semillas, también polinizadores, entonces nos permiten conocer cómo está el estado de un ecosistema”.
Según las investigaciones y datos del Ministerio de Ambiente, el Ideam y el Instituto Humboldt, recopiladas por SIB Colombia, en el país existe un registro de 83.725 especies observadas, de las cuales alrededor del 18 % son aportadas por el territorio santandereano.

“El inventario de mamíferos se hace mediante transectos, visualizaciones, rastros, huellas y cámaras trampa. Para los mamíferos voladores, que son los murciélagos, se hacen muestreos nocturnos para conocer este importante grupo que también nos deja ver cómo es la salud del ecosistema y la estructura de un bosque, porque ellos también son polinizadores y dispersores. En anfibios y reptiles, mediante transectos y visualizaciones, también por medio de grabaciones de sonidos se identifican los anfibios en la noche y en el día los reptiles”, precisó Archila.

Además de la fauna silvestre, varias especies de la flora en el departamento también se encuentran en peligro. Las autoridades alertan que en Santander se registran 19 especies de árboles maderables, y que 15 de ellas se encuentran en estado de amenaza. En la investigación que avanza también se recopila información científica al respecto.
“En cuanto a la vegetación, se está haciendo una metodología bastante importante y que es la primera vez que se hace para nuestra zona: establecer parcelas permanentes de vegetación. Se delimita un área con protocolos establecidos y medidas estandarizadas, que dependen de la zona. Esto nos permite delimitar y conocer la estructura de la vegetación, su composición, se censan los árboles, se mide su altura, su diámetro y se identifican. A través del tiempo se revisan y se miden, y así se sabe si han crecido nuevos árboles y cómo va la regeneración natural”, indicó la bióloga de la Cdmb.

















