viernes 01 de octubre de 2021 - 11:11 AM

La alta costura de Catalina Bayona que inauguró el Santander BGA Fashion Week 2021

Con la colección Flapper de la diseñadora santandereana se dio apertura al Santander BGA Fashion Week, donde 19 vestidos de novia y de fiesta que representan la transformación de la moda femenina en los años 20 fueron modelados en la gran pasarela de este evento.
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La liberación femenina en la década de 1920 de dejar de lado el uso de corsés y prendas incómodas, inspiró a la diseñadora santandereana Catalina Bayona a presentar una colección que simboliza confort y elegancia. Así es como quiere que se sientan las novias y mujeres que visten sus vestidos, “porque quiero que estén cómodas y relajadas”.

Con mucho orgullo, añade, abrió este evento de su 'tierrita'. "Fue muy especial y enriquecedor”.

Una novia no tiene necesidad de usar esa clase de piezas que resultan en un vestido pomposo y extravagante, dice Catalina. Por ello evocó dicha época, donde su modelo ha sido Coco Chanel, quien adoptó inicialmente este concepto progresista.

Fue por ello que denominó ‘Flapper’ a la colección de 13 vestidos de novia y 6 de fiesta que lucieron las modelos santandereanas en la tercera edición del Santander BGA Fashion Week. Cada vestido es una pieza única y fue confeccionado en cerca de 15 días, para un total de dos meses de preparación general.

Catalina Bayona señala que esta serie es la extensión de lo presentado en el Bogotá Fashion Week del año pasado, que durante la emergencia sanitaria se realizó de forma virtual. Además, destaca, que es la primera vez que asiste a este evento del oriente colombiano.

Flapper es un anglicismo que se utilizaba en aquella época para referirse a un nuevo estilo de vida de mujeres jóvenes que cortaron con la moda tradicional de la época: usaban faldas cortas, no llevaban corsé, lucían un corte de cabello especial (denominado bob cut) y escuchaban música no convencional para esa época (como el jazz).

“Era el inicio de la mujer moderna, el origen de una nueva mujer. La ultra femenina y sumisa ama de casa adoptó un estilo más masculino, usó ropa más sencilla para trabajar; algunas se cortaron el pelo, fumaban, usaban pantalones, practicaban deportes “varoniles” y hasta conducían automóviles”, agregó la diseñadora.

La alta costura de Catalina Bayona que inauguró el Santander BGA Fashion Week 2021

Para Catalina, este tipo de eventos dan pie a que los diseñadores y empresarios puedan retomar su rutina y captar la atención del público. Además, los incentivan a seguir con su oficio. Según ella, Santander cuenta con muchas personas talentosas cuando de moda se trata.

Desde el jueves 30 de septiembre y hasta el próximo 3 de octubre se realiza la tercera edición del evento, que se desarrolla de manera virtual y presencial en Cenfer.

Con 24 pasarelas y 80 muestras comerciales, ubicados en 3.600 m2, diseñadores nacionales y locales expondrán la tendencia de lo que se ha vivido en este año y medio de pandemia por COVID-19.

Lea también: Inició la tercera edición del 'Santander BGA Fashion Week'

El nacimiento de un atelier más íntimo y profesional

De su abuelita paterna heredó el arte de confeccionar. Verla cortar, patronar y coser diferentes tipos de prendas dio pie a que se diera cuenta de que se dedicaría a ello el resto de su vida.

Fueron 10 años en los que trabajó con diferentes diseñadores de Bogotá, como Hernán Zajar, Ricardo Pava y Pronovias, de donde partió su experiencia para abrir su propio atelier, precisamente hace 12 años.

Este taller, que también nació en Bogotá, retomó la antigua tradición de hacer prendas completamente personalizadas y a la medida, con un acompañamiento permanente. Catalina cuenta que su intención es que cada clienta vista un vestido único y confeccionado exclusivamente para ella.

Son 15 las personas que colaboran en la realización de cada vestido. Cada pieza es fabricada y colocada a mano, “donde el trabajo es más especial y lindo para la clienta”.

La pandemia no fue un impedimento para mantener a flote su negocio. Fue un momento duro, dice, en el que su atelier se mantuvo cerrado durante cerca de seis meses debido a la falta de matrimonios y eventos. “Soy una persona berraca. No me dejé llevar por el problema y no iba a dejar a mi gente atrás”, agregó.

Catalina se reinventó y se adaptó a la contingencia para la creación de una nueva línea: cada trabajadora, desde sus casas, empezaron a confeccionar tapabocas y sudaderas de bioseguridad. Además, ubicó a otros talleres de confección que pasaban un mal momento para que se unieran a este trabajo.

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María Lucía Bayona

Periodista egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Miembro del equipo web de Vanguardia desde el 2021 con el cubrimiento de temas de actualidad y formatos audiovisuales.

@velvetmals

mbayona@vanguardia.co

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