jueves 16 de septiembre de 2021 - 3:20 PM

Vendiendo chocolates, una fundación financia hospedaje y otras necesidades de pacientes que requieren apoyo

En octubre de 2012 nació Shoko, una iniciativa de la Fundación Montañas Azules para obtener recursos y apoyar así a los pacientes de la Fundación Cardiovascular con su hospedaje, alimentación y transporte.

"Dibujar sonrisas de chocolate", es el lema de Shoko, un emprendimiento de la Fundación Montañas Azules, que nace con la finalidad de beneficiar económica y psicológicamente a los pacientes pediátricos de escasos recursos y sus familias durante su estadía en la ciudad mientras reciben tratamiento médico en la Fundación Cardiovascular de Colombia y el Hospital Internacional.

Usando el 100 % de las ventas de tortas, bombones y otros productos de chocolate, esta fábrica social cumple con la misión de solventar las necesidades básicas de estos pequeños pacientes que vienen con sus familiares desde diferentes zonas del país

Los hogares de paso del barrio Villabel y Cañaveral Alto son los beneficiados de esta iniciativa.

Vendiendo chocolates, una fundación financia hospedaje y otras necesidades de pacientes que requieren apoyo

“Tenemos capacidad para albergar hasta 70 familias. En los últimos cinco años se han beneficiado más de 4.000. En la mayoría de los casos madres y sus hijos enfermos, provenientes de 25 departamentos de Colombia”, contó Alba Lucía Rivero, coordinadora de Shoko.

Tais Manjarrés es una de las madres que actualmente se encuentra en la Casa Hogar de Villabel. Una ecografía le reveló que su hijo, quien estaba por nacer, tenía una anomalía en el corazón.

“Venimos desde Montería con Thiago, de un mes de nacido, para que fuera operado en la FCV. Aquí llegué directamente a la Fundación Montañas Azules, donde he recibido apoyo incondicional”, mencionó.

Además del apoyo económico que brinda Montañas Azules, a través de Shoko, los pacientes y sus acompañantes encuentran otro soporte en las demás familias que se hospedan en los hogares y pasan por situaciones similares.

Doris Tenganán llegó a Bucaramanga con su hijo de 14 años por una malformación arteriovenosa en su rostro.

“El proceso con mi hijo ha sido largo, pero siempre he contado con el respaldo de Montañas Azules. A pesar de venir desde un lugar tan lejano como Ipiales me siento como en casa porque con las otras familias pasamos juntos muchos momentos y nos damos aliento para continuar”, relata.

Cada compra que cualquier santandereano hace en Shoko, se convierte en el bienestar de una familia que necesita apoyo mientras atiende la salud de uno de sus seres queridos.

“Todos pueden aportar su granito de arena. Tenemos la capacidad de entregar pedidos individuales y corporativos. Siempre el objetivo será ayudar”, explica Rivero.

Si quiere unirse a esta causa y dibujar sonrisas de chocolate puede hacerlo a través de www.montanasazules.com, la cuenta de instagram @montanasazules o el WhatsApp 301 6990827.


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