El Ente Gestor reiteró que una flota de buses como la de Metrolínea no está exenta de incidentes o emergencias, pero que no han puesto en riesgo a los pasajeros.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA
Tras el incidente ocurrido el pasado lunes en horas de la tarde con un bus padrón de Metrolínea, en la Autopista entre Floridablanca y Piedecuesta, el Ente Gestor aclaró que se trató de un problema mecánico y no un incendio.
De esta manera Metrolínea entregó un reporte de lo sucedido, luego de que en redes sociales circulara un video que causó alarma y planteó cuestionamientos sobre el estado mecánico de los vehículos y las condiciones de seguridad que debe ofrecer el sistema integrado de transporte masivo.
Julián Arenas, director de Operaciones de Metrolínea, aseguró a esta redacción que “es un problema mecánico que se presenta en todos los vehículos que tienen turbo, por más que se haga mantenimiento preventivo”.
En ese orden de ideas, explicó que en el momento que se daña el turbo, el conductor apaga el vehículo, pero quedan residuos de combustible en el motor y esto genera el humo, pero eso no significa que se esté incendiando.
Es más, según Arenas, en los casi 10 años de operación de Metrolínea, solo se tiene reporte de un incendio de un vehículo, ocurrido en Piedecuesta y no se encontraba en servicio ni llevaba pasajeros, por lo que no se afectó la integridad de los usuarios ni del vehículo como tal.
El director de Operaciones de Metrolínea recordó que en febrero pasado se presentó un conato de incendio de un articulado, pero relacionado con un problema de las baterías, recalcando que la mayoría de los casos ha sido por el tema del humo que producen las fallas mecánicas.
Insistió además que es algo que la entidad está tratando de contrarrestar con los operadores.
A juicio del Ente Gestor, este tipo de incidentes lo que hacen es desinformar, generar confusión y dañar la imagen de un sistema que no es ajeno a estas contingencias mecánicas.















