Durante esta semana un video publicado en Facebook causó polémica entre la comunidad local, que sin conocer el caso denigró del trabajo de las autoridades que intentaban detener el abuso de la vigilancia informal.

Publicado por: JUAN MANUEL MORALES
Varios usuarios de las redes sociales calificaron de injusto e inhumano el manejo que le estaban dando las autoridades de Piedecuesta a dos vigilantes informales en el sector de Campo Verde, al occidente de la ciudad, cuando fueron capturados por los oficiales, al parecer por una riña.
En el video que circula por diferentes redes sociales se aprecia cómo los dos trabajadores informales son capturados por la Policía, sin embargo, en la imagen no se conocen las razones, pero el texto de la persona que lo subió descalifica la labor de los uniformados, por lo que muchos se pronunciaron contra de la institución.
Lo que no conocen muchos de los que opinaron, es que los vigilantes estaban agrediendo a un joven del sector, lo que desató una riña y la captura de los informales.
Carlos Ardila, comandante de la Estación de Policía de Piedecuesta, explicó que, al parecer, algunos residentes se quejaron de la presencia de un consumidor en el sector y por esta razón los dos celadores amenazaron e intentaron golpear con machetes al supuesto infractor.
“Los vigilantes persiguieron desde Chacarita hasta Campo Verde al joven para agredirlo con unos machetes, al parecer porque el joven consume droga entre los dos sectores, lo que no sabían es que el padre del muchacho vivía en la zona y se enfrentó a estos y se generó la riña, situación que provocó el llamado a las autoridades”, explicó Ardila, autoridad municipal.
A los vigilantes informales se les aplicó el ‘comparendo’ por porte de armas e irrespeto a la autoridad.
¿qué opina la comunidad?
Al consultar a los residentes del sector las versiones sobre la vigilancia informal la mayoría de los interrogados coincide en que prestan un servicio valioso para la comunidad, aunque muchos otros temen por la falta de respaldo legal que tienen estas personas.
“No cabe duda de que en la mayoría de los casos, los vigilantes prestan una gran ayuda, el problema es cuando adoptan medidas muy drásticas que perjudican la integridad de las personas, pues el manejo que se le puede dar a un consumidor es el de ahuyentarlo, más no agredirlo”, comentó Orlando Cárdenas, presidente de la JAC de San Rafael.















