A tres meses de cumplirse dos años de la pasada tragedia en la que una avalancha de lodo y rocas afectó a 60 familias, los habitantes de las manzanas O, L y N aún están bajo la zozobra y el temor

Publicado por: ÉDGAR OMAR BUSTOS A.
Oscar Humberto Cote, uno de líderes cívicos de Bariloche II no ‘pega el ojo’ en las noches de tormenta, pues a pocos metros de un inmenso talud con terraceos parciales hechos por la Gobernación y grandes rocas está la vivienda en la que reside con su progenitora bajo el techo del temor y la zozobra de un nuevo y posible deslizamiento.
De hecho, los habitantes de la manzana O, L y N están igual que él, pues evocaron aquella avalancha de febrero de 2013 dónde por fortuna el barro que llegó a los tres metros de altura y que taponó 60 viviendas no dejó víctimas, pero si una preocupación que hasta hoy persiste pues de la tierra “sigue brotando agua”, advirtieron.
Cote anunció que aunque estuvieron atentas las autoridades de Gestión del Riesgo “lo que se hizo fue terraciar el terreno, removieron escombros y mitigaron por lo que hacemos un llamado al Departamento y al Municipio para que aúnen esfuerzos para superar esta emergencia”.
Por su parte Hugo Sarmiento, anunció que “estamos ya muy preocupados porque vamos para dos años y esto nada que se soluciona del todo, estamos cansados de pedir ayuda para hacer una canaleta de aguas lluvias para el talud”.
A su turno Eva de Ferrer tesorea de la Jac manifestó que “no solo hace dos años, desde antes hemos venido anunciando esta situación enviando oficios para todas las autoridades, dejaron que se viniera eso en el 2013 y ahora Dios no quiera otra vez vemos que se viene de a poco”.
Por su parte Luz Marina Alucena dijo que “esperamos la ayuda de las autoridades porque no queremos que vuelva a ocurrir, en ese entonces hubo muchas familias damnificadas, murieron mascotas y animalitos tapados por el barro por eso pedimos acciones urgentes, que nos convoquen y nos digan en que van los estudios que ha pasado con eso, que trabajos van a realizar porque estamos en zozobra; cada vez que llueve tememos a que se vengan esas rocas ya que abajo hay familias y niños jugando cerca a sus casas y podría ocurrir algo lamentable”, acotó.
Más lluvias
Oscar Cote anunció que debido al fenómeno de El Niño, y las constantes lluvias “la tierra se está agrietando, son cráteres grandes es cierto que la Gobernación realizó labores de mitigación, se construyeron arriba unas terrazas pero no se les hizo más nada, ni un sistema de drenaje de aguas lluvias lo que ha conllevado a que esto actualmente esté en avanzado estado de erosión y que por ende aparezcan estas rocas de gran tamaño que pueden caer sobre las viviendas o personas que estén pasando en el momento en que se desprendan”, puntualizó.
Concepto técnico
Ante las solicitudes de información y estudios, Cote precisó que el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB, contestó sus inquietudes referente a la desestabilización del talud en el que la autoridad ambiental advierte los riesgos y plantea cinco recomendaciones según informe de visita técnica 5426 realizado en octubre pasado.
Entre los riesgos el AMB destacó que las viviendas están a tan solo tres metros de talud, por lo que “no se guardan los aislamientos definidos en la norma geotécnica para el municipio”.
Además reveló que existe poca cobertura vegetal, ni un sistema de canalización de aguas lluvias, y que en ocasiones se han presentado falla en las válvulas de cierre de los tanques ocasionando el rebose. Entre las recomendaciones el AMB propone oficiar a la Piedecuestana de Servicios Públicos para que realice el mantenimiento continuo de los dos tanques de almacenamiento de agua, revisar la posibilidad del diseño y obra del sistema de canalización para la correcta disposición de las aguas lluvias al sistema de alcantarillado pluvial. Solicitar a la PDS y el Consejo de Gestión de Riesgos monitorear constantemente el área y gestionar el retiro de las rocas, señala la subdirección ambiental del AMB.














