El público de Ulibro vivió un encuentro en el que la palabra escrita se entrelazó con las emociones de la ‘gran pantalla’, gracias al conversatorio sobre “Adiós Al Amigo”, una película que revive la memoria santandereana desde el cine.

Publicado por: Paula Vera
El cine, la literatura y la música tienen algo en común: guardan recuerdos, cuentan historias y transmiten la identidad de un lugar o una persona. Aunque usen lenguajes distintos, se complementan y dejan huella en la memoria colectiva. Un libro puede inspirar una canción, una melodía puede ser banda sonora de una película y una película puede devolvernos a la historia.
Con esa premisa, la Feria del Libro de Bucaramanga, Ulibro, abrió el pasado 23 de agosto un espacio para el cine en su escenario más importante: el Gran Salón de Neomundo. Allí, la producción santandereana “Adiós Al Amigo”, dirigida por Iván Gaona, encontró un aliado para mostrar sus ideas y demostrar que la palabra escrita no solo habita en los libros, sino también en la pantalla grande.

El conversatorio en Ulibro fue moderado por la historiadora Brenda Escobar y contó con la participación de Iván Gaona, director de “Adiós Al Amigo”; Mónica Juanita Hernández, productora; y Edson Velandia, compositor de la música original. Junto a ellos, el público descubrió cómo la película no solo revive un momento histórico, sino que también dialoga con la literatura, la música y la identidad santandereana. “Este espacio nos permitió dialogar y estar más cerca del público para discutir de qué manera la cinematografía puede unir las artes, la cultura santandereana y mostrar mucho más nuestro territorio”, afirmó Hernández.
La presencia de “Adiós Al Amigo” en Ulibro reafirmó que la feria no solo celebra los libros, sino todas las artes que ayudan a conservar la memoria y fortalecer la identidad regional.
La productora también destacó el valor de la película en la construcción de memoria, “el vernos representados, escuchar nuestro acento natural, reconocer nuestros dichos y rostros cercanos marca un antes y un después en la cinematografía nacional. Nos estamos contando desde el territorio de una manera natural y cercana”.
Ese encuentro dejó claro que el cine no llega a Ulibro como un invitado ocasional, sino como un aliado en la construcción de cultura. Así lo resaltó Juan Camilo Montoya Bozzi, rector de la UNAB: “Nuestra feria tiene como eje central los libros, pero siempre hemos complementado la programación con otras expresiones culturales como el cine. Nos llena de orgullo que producciones como “Adiós Al Amigo” proyecten la región y muestren el talento santandereano. La UNAB está muy comprometida con ese desarrollo del arte y la cultura en la región”.
Rodada en el imponente Cañón del Chicamocha, “Adiós Al Amigo” relata la historia de un soldado revolucionario que, al final de la Guerra de los Mil Días, se entera de que su hermano, el cual hacía parte del bando contrario, sería padre. Decidido a encontrarlo para darle la noticia, emprende un viaje que no solo pone a prueba los lazos de sangre, sino también la amistad y la memoria de un país herido por la guerra.
El paso de “Adiós Al Amigo” por Ulibro demostró que las historias no se limitan a un formato. Ya sea en un libro, en una canción o en la gran pantalla, narrar desde el territorio es una forma de preservar la memoria y reconocernos como región.











