En medio de la inesperada reacción que generó en el país la decisión de la Procuraduría General de destituir al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, e inhabilitarlo por 15 años, el mundo político se sacudió.

Publicado por: COLPRENSA
Además de las voces de rechazo que se levantaron por la medida, que fue calificada por muchos como 'excesiva', se hizo claro un escenario: Bogotá está al borde de elecciones atípicas para escoger a un nuevo alcalde.
Aunque Petro tienen varias recursos, en el país y a nivel internacional, para tratar de 'reversar' la decisión, que van desde tutelas pasando por recursos de reposición y hasta denuncias en tribunales internacionales, tal parece que el burgomaestre no podrá dilatar estos procesos hasta 30 de junio, fecha en la cual se cumple el límite legal para que los bogotanos tengan que ser convocados a las urnas si no tiene un mandatario en propiedad.
De acuerdo con lo que estableció la Registraduría, las elecciones atípicas de autoridades locales deben realizarse mientras falten menos de 18 meses para que el mandatario termine su periodo, es decir, para el caso de Bogotá, deberán convocarse antes del primero de julio del 2014. Sin embargo, el llamado a las urnas deberá hacerlo el presidente Juan Manuel Santos cuando Petro agote sus recursos y luego de designado un alcalde encargado.
Quien reemplace a Petro de manera transitoria será alguien de su colectividad. El partido Alianza Verde, que surgió de la fusión del movimiento Progresistas (con el que fue elegido Gustavo Petro) y el Partido Verde, deberá presentar una terna ante el presidente Juan Manuel Santos, quien elegirá de allí. Luego vendrían las elecciones generales.
Esa posibilidad despertó expectativas para las distintas colectividades. Muchos nombres que se enfocaban a otras aspiraciones empezaron a 'sonar' como buenas posibilidades para subir a la Alcaldía de Bogotá.
LOS QUE SUENAN
Entre la terna de nombres que presentaría la Alianza Verde para el encargo, ya han empezado a sonar alternativas: el más opcionado es el actual secretario general de la Alcaldía, Guillermo Alfonso Jaramillo, conocedor de los asuntos internos, cercano a Petro y quien podría darle continuidad al Plan de Desarrollo.
Los otros dos nombres que están en el sonajero, son el del concejal progresista, Carlos Vicente de Roux, y el del exmilitante del M-19 Otty Patiño, quien contribuyó a 'encender' la polémica por la destitución de Petro al asegurar que el uribismo conocía con antelación la decisión del Procurador.
Ante un panorama de elecciones atípicas, otros nombres han empezado a surgir como posibles candidatos. Algunos de ellos ya están inscritos ante la Registraduría como candidatos al Congreso y, otros, aspiran a la Presidencia de la República. Hay que recordar que el plazo para modificar dichas listas se vence el próximo lunes 15 de diciembre, razón por la que candidatos aún pueden cambiar de parecer.
Por el lado de Cambio Radical, la opción más clara para aspirar a este cargo es Carlos Fernando Galán, actual cabeza de lista al Senado. Pero el partido tiene en riesgo la consecución del umbral que le permitiría conservar su personería jurídica y continuar 'vivo' en el panorama electoral. De ahí que su interés esté más en las legislativas que en conseguir la Alcaldía; por ello, ven como peligro debilitar la lista sacando de ella a Galán.
“Yo lo veo (Galán) muy convencido y muy contento por el trabajo que ha realizado y es una persona que hace un jalonamiento muy importante para Cambio. No lo vemos como candidato a la Alcaldía, sino como el resultado de un proceso largo de fortalecimiento del Partido”, declaró el representante al Cámara por Cambio Radical, Germán Varón Cotrino.
Un caso similar ocurre con el que sería el partido de Petro, la Alianza Verde. Aunque su cabeza de lista al Senado, Antonio Navarro, sonó como su un posible sucesor a ocupar el Palacio Liévano, desajustar los candidatos al legislativo también pone en riesgo la consecución del umbral, que fue la razón por la que se unieron los verdes y los Progresistas.
Por esa misma colectividad está el exalcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, actual precandidato presidencial. Sería una buena alternativa para dirigir la capital, pero quien busque la alcaldía que Petro deje vacante a través de su propio partido, deberá ser alguien afín a sus ideas e intereses. Peñalosa hace parte del sector de derecha de los verdes y está más lejano ideológicamente de los Progresistas. De ahí que su nombre no represente la continuidad de las políticas de la Bogotá Humana.
De otro lado, la multitudinaria movilización que esta semana ocurrió en Bogotá dejó en evidencia la necesidad de un candidato que encarne ese movimiento de izquierda y que retenga el poder para esa corriente política. Es decir, alguien que tenga la capacidad de sintonizar y recoger el sentimiento de indignación que surgió por cuenta de la decisión del Procurador.
Dado que Navarro no aspiraría a la alcaldía y Peñalosa está lejos de conseguir el respaldo del sector progresista, podría empezar a evaluarse una candidatura que reúna a los nuevos verdes con otros sectores de izquierda como la Unión Patriótica (UP). Un primer avance en ese camino se dio con la lista que presentó la Alianza Verde que incluía nombres de figuras de la UP como Jahel Quiroga y Carlos Lozano. Y sumado a que la candidatura presidencial de la exconstituyente Aida Avella nada que 'despega', no resulta descabellado contemplar su eventual participación en las elecciones a la Alcaldía de Bogotá.
El panorama para las otras colectividades no está tan claro. Sobre su posibilidad de entrar a los comicios atípicos de la capital no se ha pronunciado aún el Polo Democrático. Sin embargo, por cuenta de sus diferencias con la Alianza Verde, es poco probable que acompañe una candidatura de izquierda unificada. Por los liberales, conservadores y el Partido de La U, aún no hay figuras visibles que hayan expresado su deseo por ocupar el Palacio Liévano durante los menos de dos años que faltarán para que se termine el periodo de Petro.
En opinión del presidente del Congreso, el liberal Juan Fernando Cristo, la mejor opción para la capital y para su partido es presentar un candidato por coalición de las colectividades que hacen parte dela Unidad Nacional, es decir, respaldado por el partido Liberal, el Conservador, La U y Cambio Radical.
El siguiente nombre en el 'sonajero' es el del ex vicepresidente Francisco Santos. Una eventual candidatura suya no sería sorpresa, pues desde que salió del Gobierno anunció que le gustaría aspirar al cargo. Sin embargo, es prematuro pensar en una aspiración ahora, pues se vio salpicado por las acusaciones del supuesto complot entre el uribismo y el Procurador por dejarle el camino libre hacia ese puesto.
A eso se le suma su distanciamiento con el Uribe Centro Democrático tras la pasada convención de la colectividad, cuando sus copartidarios prefirieron apoyar la candidatura presidencial de Óscar Iván Zuluaga. Y si como eso no fuera poco, para entrar a la contienda electoral, Santos deberá recoger las firmas necesarias para ello en un tiempo ajustado, pues su movimiento político no tiene una personería que lo faculte a dar avales.
ESCENARIO POLÍTICO SIN ELECCIONES
Para expertos como el director de Derecho Justo, Juan Carlos Lancheros, es posible un escenario en el que Gustavo Petro pueda dilatar hasta junio su salida de la Alcaldía. De ser así, no se podría convocar a elecciones y el alcalde encargado debería terminar el periodo.
“Creo que la apuesta de Gustavo Petro es a no permitir una elección. Un ejemplo es todo lo que ocurrió con la revocatoria del mandato. Fíjese cómo él dilató a lo máximo y ya pasó casi un año desde la entrega de firmas y sigue dilatando. De hecho es víctima de su propia medicina, pues existía una alta probabilidad de que la revocatoria fracasara, porque el número de votación exigido es muy alto. Si esa votación se hubiera dado, posiblemente el Procurador hubiera pensado dos veces más la decisión de destituirlo”, explicó.
En opinión de la directora de 'Bogotá, ¿cómo vamos?', Mónica Villegas, el Alcalde Mayor no está en la capacidad de dilatar por más de seis meses su destitución. Para ella, es posible que los bogotanos deban ir a las urnas en marzo, el mismo mes en el que se realizarán las elecciones legislativas.
Sobre la posibilidad de hacer estos dos comicios de manera conjunta, ella anota que sería problemático, pues son elecciones que requieren dos censos diferentes. Para las atípicas, solo podrán votar quienes participaron en las elecciones de 2010, en las que Petro salió favorecido. Además, Villegas considera que más que una nueva elección y pensando en que el nuevo alcalde debe continuar con el Plan de Desarrollo de Petro que ya fue aprobado por el Concejo de Bogotá, lo mejor para la ciudad es que un alcalde encargado termine el periodo restante.















