Colombia
Martes 25 de agosto de 2015 - 12:01 AM

Así afecta el cierre de la frontera con Venezuela

Tras seis días del cierre de la frontera colombo - venezolana y de la decisión del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de decretar el Estado de Excepción en su país, la crisis entre los dos países se agrava.

El gobernador de Norte de Santander, Édgar Díaz, anunció que ante la crisis humanitaria que se vive en la zona fronteriza con Venezuela, se declaró la calamidad pública en Cúcuta. De acuerdo con el Gobernador, el centro de migraciones que está recibiendo a los deportados ya colapsó. (Foto: Colprensa /VANGUARDIA LIBERAL)
El gobernador de Norte de Santander, Édgar Díaz, anunció que ante la crisis humanitaria que se vive en la zona fronteriza con Venezuela, se declaró la calamidad pública en Cúcuta. De acuerdo con el Gobernador, el centro de migraciones que está recibiendo a los deportados ya colapsó. (Foto: Colprensa /VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: MARÍA CAMILA CENTENO Q.

Mientras el Gobierno colombiano insiste en buscar una solución a través del diálogo a la crisis que se presenta con Venezuela, por la decisión unilateral del presidente venezolano, Nicolás Maduro, de cerrar la frontera entre los dos países, cientos de connacionales están siendo deportados del vecino país, muchos bajo denuncias de malos tratos de parte de la Guardia venezolana, separados de sus familiares y obligados a dejar atrás sus pertenencias.

Según José Vielma Mora, gobernador del estado fronterizo venezolano Táchira, hasta ayer había sido deportadas 1.012 personas a Colombia, una situación que se está convirtiendo en un “drama” humanitario, aseguran analistas y autoridades colombianas.

“Es un drama social... es un drama humanitario que estamos atendiendo aquí en Cúcuta”, dijo el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, en rueda de prensa dada ayer desde esa ciudad.

El funcionario y la canciller María Ángela Holguín se trasladaron el lunes a la capital de Norte de Santander para atender de manera personal la grave situación. Por su parte, hoy se espera la reunión de urgencia de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, que convocó el presidente Juan Manuel Santos, para conocer la estrategia diplomática que se seguirá.

Vanguardia Liberal consultó a varios expertos para conocer cómo afecta esta situación al país.

Las casas de muchos de los connacionales que viven en la frontera están siendo marcadas con aerosol con una R, de revisión, o una D, de demolición; una acción que para los expertos es una violación a los derechos de las personas y por las que el Gobierno colombiano debe elevar una voz de protesta.

Para Andrés Mejía esta situación no es legal, “pero más allá de la legalidad, es un signo sumamente preocupante que anuncia una catástrofe humanitaria que podría ser mayor. Yo pienso que por ese tema de los signos pintados en las casas, Colombia debe elevar una voz de protesta internacional, pues el proceso tiene antecedentes preocupantes en la historia. Eso hacían los nazis, por ejemplo, con las casas de los judíos, los identificaban con una pintura, por lo que tiene mal sabor”. Si la casa es marcada con una R, máquinas excavadoras tienen la misión de destruirlas, sin derecho a que sus propietarios puedan extraer lo que hay adentro.

Si la casa es revisada, la Guardia puede tomar lo que considere “sospechoso” de vincular a sus habitantes con la delincuencia.

Según dijo el presidente Nicolás Maduro, la frontera se cerró para combatir la delincuencia que allí prospera y que es consecuencia, principalmente, de grupos paramilitares colombianos allí asentados. Aunque esto dice Maduro, el analista Andrés Mejía considera que el cierre “se debe a la necesidad de agitar sentimientos políticos en momentos en los que Venezuela está pasando por una crisis interna muy grave”. En su opinión, se trata de una manera de distraer a los venezolanos, porque ninguna de las medidas tomadas tiene relación directa con los factores que supuestamente buscan contrarrestar con el cierre, como el paramilitarismo y el contrabando. “Desde que se inició el período chavista, estamos frente a la primera ocasión de que las fuerzas afines al Gobierno venezolano podrían perder las elecciones legítimamente, por eso la situación convulsiva que se está dando y Maduro necesita desviar la atención”, afirma Mejía.

Por su parte, Ronal Rodríguez, profesor e investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, considera que Maduro busca sacar rédito con esta decisión, para demostrarles a los venezolanos que el Gobierno sí le está haciendo frente a la delincuencia y mejorar la imagen de su gestión.

Según los expertos, la principal afectación es para las personas que viven del comercio en la frontera, precisamente aquellos que viven cerca de ella. Sin duda, los productos que salen hacia el vecino país se van a ver disminuidos en su comercialización.

Según explica el director Ejecutivo de Fenalco, Alejandro Almeyda, por la cercanía con la frontera, Santander será uno de los mayores afectados: “Se espera que se generen pérdidas de 2,5 millones de dólares diarios. Los sectores que se van a ver afectados son los de carbón, arcilla, industria agroalimentaria, pues habrá desabastecimiento de productos agrícolas, ya que a Venezuela se transportaban estos productos que son escasos allí, bienes durables, combustible, autopartes. Muchos santandereanos tiene negocios con el vecino país y la afectación es para todos. Además, las empresas del turismo se van a afectar, pues Isla Margarita en Venezuela se convirtió en un sitio atractivo de turismo y muchos se van a quedar esperando pasar la frontera”.

Ronal Rodríguez sostiene que “el Gobierno de Venezuela decidió actuar de forma reactiva para controlar la delincuencia y ha emprendido una acción casi que militar sobre los colombianos y no se está midiendo. Muchos están regresando no porque fuera ilegales, sino porque se venció su documento de identidad y no les permitieron renovarlo. Venezuela no está haciendo distinción entre delincuentes, colombianos y hasta venezolanos, pues de seguro delincuentes de ese país van a terminar por la presión viniéndose a Colombia. El Gobierno venezolano está separando familias, está tomando medidas arbitrarias contra personas que son venezolanas y que tienen derechos, ya sea por nacionalización o que sus hijos son venezolanos, y la forma tajante como se tomó la decisión, no permitió que la población se alistara o que tomara medidas, y muchos están perdiendo sus bienes. Las pertenencias quedan en ‘río revuelto’”.

Para Andrés Mejía, “el proceso de deportación en Venezuela no está siendo organizado, parece más un capricho del Gobierno. Las personas y familias están quedando de un lado y otro de la frontera. Estamos frente a un drama humanitario sin precedentes entre Colombia y Venezuela”.

Los analistas coinciden en que la situación podría generar una grave afectación de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia.

Para el consultor político Andrés Mejía, “se va a presentar una dificultad entre las relaciones de los dos países, relaciones que ya de por sí son tensas en los últimos años, y esto se convierte en un signo político de hostilidad bastante serio”.

Por su parte, el profesor de la Universidad del Rosario Ronal Rodríguez dice que la tensión entre los dos gobiernos se va a agravar, pues cree que es necesario que “el Gobierno colombiano exija un trato mejor para los connacionales. El Gobierno colombiano debe, de forma discreta, sentarse con Venezuela y llegar a puntos de acuerdo, pues esta crisis está evidenciando el vacío de las políticas internas de Gobierno venezolano, pues la delincuencia en ese país, aunque en algunos casos puede haber colombianos involucrados, es la muestra de que la política de seguridad de Chávez fracasó. A Maduro le queda mejor decir que son paramilitares colombianos antes que decir que el ‘Comandante Eterno’, como ellos lo llaman, creó una política que le hizo perder al Estado el monopolio de la fuerza, al permitir a civiles armarse (milicias bolivarianas) y que desató unas fuerzas delincuenciales que han llevado a Venezuela a figurar como uno de los países más peligrosos del mundo”.

Según el analista Andrés Mejía, la situación actual debe resolverse lo más pronto posible. Sin embargo, panoramas similares se podrán presentar en los siguientes meses, “Colombia tiene que prepararse para una época muy difícil con las relaciones con Venezuela, pues de aquí al 6 de diciembre, que es la fecha de los comicios electorales allí, se podría complicar las relaciones entre los dos países. El Gobierno de Venezuela buscaría seguir generando distracciones en su país”.

Publicado por: MARÍA CAMILA CENTENO Q.

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