El ‘call center’ que operaba desde la cárcel La Modelo de Bogotá producía entre 60 y 100 millones de pesos semanales.

Publicado por: Redacción Nacional
En las últimas horas, las autoridades descubrieron un ‘call center’ dedicado a la extorsión que funcionaba desde el interior de la cárcel la Modelo en Bogotá. Además: Cayó la temida banda criminal ‘Los Costeños’, la más grande de Barranquilla
Información de inteligencia permitió identificar que un grupo denominado “La Cabina”, quienes operaban ilegalmente un centro de llamadas extorsivas y estafas al interior de ese centro penitenciario.
Ese grupo, utilizaba cinco modus operandi, entre los cuales destaca la “ciber extorsión carcelaria”, donde las víctimas son amenazadas con falsas órdenes de captura por delitos de pedofilia, violación a menores de edad y pornografía infantil, emitidas por supuestos fiscales y policías.
Cayó un nuevo call center criminal dedicado a la extorsión.
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) November 14, 2024
El call center que operaba desde la cárcel La Modelo producía entre 60 y 100 millones de pesos semanales.
En un procedimiento de allanamiento en el patio 2B de la cárcel La Modelo, se desmanteló un call center que… pic.twitter.com/K7WpTMZUaf
Reclusos utilizan la modalidad de “Tío Tío”
Así mismo, mediante amenazas se hacían pasar por integrantes de diferentes grupos armados para solicitar dinero, o utilizaban la modalidad de “Tío, Tío”, indicándoles que alguno de sus familiares fue detenido por algún delito o que había sufrido un accidente de tránsito. Le interesa: Quiénes son los dos españoles y un checo detenidos en Venezuela acusados de “terrorismo”
En el operativo de registro, las autoridades encontraron ocho armas cortopunzantes, 58 dispositivos móviles, 12 cargadores, 28 cables USB, 77 tarjetas sim card y ocho cuadernos con libretos extorsivos e información relevante que estos delincuentes utilizaban para su actividad delictiva.
Al mando de ese falso ‘call center’ estaría Jorge Vargas Marín, alias ‘Cansón’, condenado por los delitos de homicidio y tráfico, fabricación o porte de armas de fuego.

¿Por qué extorsionan desde las cárceles colombianas?
Existen varias razones que explican por qué la extorsión se ha convertido en una práctica común en las prisiones de Colombia:
- Falta de control en las cárceles: Muchas prisiones en Colombia tienen controles deficientes y están sobrepobladas, lo que facilita el ingreso de teléfonos móviles, armas y otros dispositivos. Los grupos criminales dentro de las cárceles aprovechan esta situación para operar sin gran obstáculo.
- Rentabilidad y facilidad: La extorsión es una actividad lucrativa que puede ser realizada sin necesidad de salir de la cárcel. Con una llamada o un mensaje de texto, los reclusos pueden exigir dinero a cambio de no lastimar a familiares o propiedades de las víctimas.
- Apoyo de redes criminales: En muchos casos, los reclusos extorsionadores cuentan con el respaldo de redes criminales externas que se encargan de ejecutar amenazas, recoger pagos o continuar con las amenazas en caso de que las víctimas intenten resistirse.
- Condiciones socioeconómicas de los reclusos: Las condiciones precarias y la falta de apoyo económico de muchos internos los lleva a encontrar en la extorsión una fuente de ingresos para sostenerse dentro de la cárcel y ayudar a sus familias fuera de ella.
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Modalidades de extorsión desde las cárceles en Colombia
Algunas de las modalidades más comunes de extorsión desde las cárceles en Colombia incluyen:
- Llamadas de intimidación: En este método, los reclusos llaman a la víctima y se hacen pasar por miembros de grupos armados o bandas criminales. Amenazan con dañar a la persona o a su familia si no se realiza un pago inmediato. Las víctimas suelen ser personas elegidas al azar, a menudo a partir de listas de contactos obtenidas de internet o redes sociales.
- Falsos premios o concursos: En esta modalidad, los extorsionadores llaman a las víctimas informándoles que ganaron un premio y piden datos personales, información bancaria o el pago de una “comisión” para liberar el supuesto premio. Esta táctica es común para obtener dinero directamente o recopilar información para futuras extorsiones.
- Sextorsión: En algunos casos, los extorsionadores se comunican con personas a través de redes sociales y, luego de obtener material sensible, amenazan con divulgar el contenido a menos que la víctima pague.
- Extorsión a comerciantes: Los reclusos suelen contactar a pequeños y medianos empresarios exigiendo el pago de una “cuota de seguridad” para evitar daños en sus establecimientos. Estas amenazas, en algunos casos, pueden ejecutarse a través de redes externas si la víctima no accede a pagar.
Con información de Colprensa.














