La carta resalta los aportes más importantes del doctor Patarroyo, especialmente, el desarrollo de la SPf66, la primera vacuna sintética contra la malaria, que marcó un avance histórico al demostrar que era posible generar inmunidad contra un parásito.

Publicado por: Redacción Nacional
Más de 150 investigadores y académicos, formados bajo la guía del doctor Manuel Elkin Patarroyo, han firmado una carta abierta en la que rinden homenaje a su maestro y piden al Gobierno colombiano garantizar la continuidad de la Fundación Instituto de Inmunología de Colombia (Fidic). Durante más de 50 años, la Fidic fue dirigida por Patarroyo y se consolidó como un referente mundial en investigación biomédica.
Entre los firmantes destacan figuras como Pedro Romero, profesor emérito de la Universidad de Lausana, José Arturo Gutiérrez Triana, director del Grupo de Inmunología de la Universidad Industrial de Santander, y la doctora Lucy Gabriela Delgado, decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Colombia, quienes recalcan la trascendencia del legado científico de Patarroyo. “A todos quienes tuvimos el privilegio de recibir sus enseñanzas, nos dejó una parte de él en nuestro corazón. Nuestro deber es seguir construyendo su legado”, expresan.
Un legado pionero para la ciencia mundial

La carta resalta los aportes más importantes del doctor Patarroyo, especialmente el desarrollo de la SPf66, la primera vacuna sintética contra la malaria, que marcó un avance histórico al demostrar que era posible generar inmunidad contra un parásito.
Pese a las críticas y dificultades enfrentadas, la SPf66 sentó las bases para las vacunas actuales, como Mosquirix y R21, y posicionó a Colombia como líder en inmunología. Además, la Fidic fue pionera en formar científicos en el país, incluso antes de que existieran programas de posgrado estructurados. Lea también: Controlado incendio en Chingaza, hay indicios de que fue provocado
“La escuela del doctor Patarroyo trascendió fronteras y benefició a instituciones de todo el mundo a través del talento humano que formó”, afirman los firmantes. A lo largo de su historia, la fundación ha producido más de 200 publicaciones científicas y desarrollado múltiples patentes, expandiendo sus investigaciones a otras enfermedades infecciosas y no infecciosas.
Un llamado a proteger la Fidic

Pese a sus aportes, la Fidic enfrenta una grave crisis. La fundación ha recibido una orden de desalojo de su sede, un predio del Ministerio de Minas, que debe cumplirse a finales de enero de 2025. A esto se suma la constante desfinanciación que ha afectado su capacidad de continuar con investigaciones clave. “El cierre de la Fidic significaría la pérdida de un centro de excelencia y el truncamiento de un legado invaluable”, advierten los firmantes, entre ellos Adriana Gisela Rosillo, jefa de Fomento a la Investigación de la Universidad de La Sabana, y Marcela Rosas, científica en Isogenica, Cambridge.
La carta concluye con un mensaje de gratitud y compromiso: “Colombia tiene el deber de preservar y fortalecer la obra que construiste para el bienestar del país y del mundo”. Este llamado busca asegurar que el sueño de Manuel Elkin Patarroyo de una Colombia científica no se desvanezca y que la Fidic siga siendo un motor para el desarrollo del conocimiento en el país.















