Murió Manuel Elkin Patarroyo, inmunólogo y patólogo colombiano de 79 años de edad, confirmó la Universidad Nacional, donde ejercía como profesor.

Publicado por: Redacción Nacional
El científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo, descubridor de la primera vacuna contra la malaria, falleció este jueves en su casa en Bogotá, confirmaron a EFE fuentes familiares. Patarroyo, de 79 años, sufría quebrantos de salud desde hace años y “esta mañana murió en su casa”, según uno de sus familiares. Además: Cinco personas que viajaban en avioneta desaparecida en Antioquia eran de una misma familia
El científico descubrió en 1987 la primera vacuna contra la malaria, que donó a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en 1994 fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica.
Su trabajo pionero en la creación de la vacuna contra la malaria marcó un hito en la ciencia y su contribución será recordada por generaciones. Expresamos nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y a todos aquellos que se vieron inspirados por su dedicación y pasión por la salud humana. Su legado vivirá en cada avance que surja de su incansable labor.

Manuel Elkin Patarroyo de los científicos más importantes de Colombia
Su trabajo se centró en el desarrollo de la vacuna experimental SPf66. Se trató de una vacuna sintética que combinaba péptidos diseñados para estimular el sistema inmunológico contra el parásito Plasmodium falciparum, el principal causante de la malaria en humanos. Se recomienda: Video: Comunidad golpea a ladrones tras un atraco con arma de fuego en Bogotá
Durante su carrera, fue galardonado en varias ocasiones con el Premio Nacional de Ciencias de Colombia, así como con el Premio del Estado de Sao Paulo (1988) y el premio de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo (1990), entre otros. Además, era miembro de la Academia Nacional de Medicina de Colombia.
Más allá de sus contribuciones científicas, Patarroyo se destacó por su compromiso con la formación de nuevas generaciones de investigadores. Desde las aulas y laboratorios de la Universidad Nacional, inculcó en sus estudiantes el valor de generar conocimiento al servicio del país y el mundo.
La comunidad científica y académica lamenta su partida, pero celebra su legado, que trascendió fronteras y deja una huella imborrable en la ciencia y la medicina.
Con resumen de agencias.















