Gigantescas grietas ponen en alerta al barrio Kennedy: Alcaldía de Bucaramanga toma medidas urgentes.

La Alcaldía de Bucaramanga declaró la calamidad pública en el barrio Kennedy ante el riesgo de colapso de varias viviendas afectadas por la inestabilidad del terreno y la aparición de gigantescas grietas que mantienen en alerta a decenas de familias del sector.
La medida quedó oficializada mediante el Decreto N.° 0090 de 2026, que establece la emergencia en la carrera 10 entre calles 22N y 24N, incluyendo la corona, el cuerpo y el pie del talud, así como las viviendas y áreas adyacentes dentro de su zona de influencia técnica. La declaratoria también contempla una parte del sector de Tejarcito. (Lea además: Grietas obligan a evacuar viviendas en barrio Kennedy)
Desde la Oficina de Gestión del Riesgo se avanza en acciones inmediatas para proteger a las familias afectadas, entre ellas subsidios transitorios de arriendo, acompañamiento permanente a la comunidad y estudios técnicos orientados a la mitigación y estabilización del terreno.
El director de la Unidad de Gestión del Riesgo, Didier Augusto Rodríguez León, señaló que “continuamos realizando acompañamiento permanente a la comunidad, identificando los riesgos existentes y evaluando técnicamente cada caso, con el fin de implementar acciones que permitan solucionar esta problemática”.

La decisión se produce luego de las denuncias realizadas por Vanguardia sobre la crítica situación que viven más de 40 familias del barrio Kennedy, donde las grietas avanzan rápidamente sobre viviendas ubicadas en las carreras 9N y 10N, entre calles 23 y 24. Tras la publicación periodística, la administración municipal reforzó la presencia institucional en la zona y adoptó correctivos para atender la emergencia.
Hablan los damnificados
Lo que comenzó como pequeñas fisuras a finales de marzo terminó convirtiéndose en un problema estructural de gran magnitud. Varias familias han debido abandonar sus hogares ante el temor de un colapso inminente. Una de ellas es la de Martha Lucía Morales, quien salió de su vivienda el pasado Viernes Santo junto a sus familiares, obligada a buscar refugio mientras enfrenta los costos de un arriendo inesperado: “Es bueno lo de la calamidad porque así nos dan lo del arriendo”.
Los habitantes aseguran que el deterioro del terreno se ha acelerado en las últimas semanas y advierten que el número de predios comprometidos podría ser superior al reportado oficialmente. Residentes como Jesús María sostienen que las afectaciones superarían las seis viviendas reconocidas inicialmente por las autoridades.
La comunidad insiste en que nunca antes se había registrado una situación similar en el sector. La falta de respuestas claras sobre las causas de la emergencia ha incrementado la incertidumbre entre quienes permanecen en la zona, mientras las grietas continúan extendiéndose y amenazando nuevas estructuras.

Frente a la emergencia, la Alcaldía de Bucaramanga informó que ha realizado jornadas de acompañamiento y socialización con los habitantes para explicar las acciones adelantadas y las posibles alternativas de atención. Durante los encuentros, funcionarios de la Oficina de Gestión del Riesgo expusieron las medidas implementadas y escucharon las inquietudes de las familias damnificadas.











