La viuda de una víctima del tiroteo en la FSU demanda a OpenAI. Alega que ChatGPT fue el “asistente” del atacante para maximizar el daño y evadir seguridad.

Publicado por: Redacción Mundo
Una batalla legal sin precedentes comenzó en Florida, Estados Unidos. La viuda de una de las dos víctimas mortales del tiroteo masivo en la Universidad Estatal de Florida (FSU) interpuso una demanda contra OpenAI, alegando que su plataforma, ChatGPT, funcionó como un “asistente” clave para que el atacante planificara el crimen ocurrido en abril de 2025.
La demanda asegura que Phoenix Ikner, el autor del ataque, mantuvo conversaciones con el chatbot durante meses. Según el documento judicial, el joven de 20 años obtuvo consejos específicos para maximizar el daño, seleccionar objetivos estratégicos dentro del campus y evadir los protocolos de seguridad de la universidad.
Cuando Ikner preguntó sobre los horarios de mayor afluencia en la unión estudiantil de la FSU, ChatGPT respondió. Cuando preguntó cómo sería la cobertura mediática en caso de un tiroteo, ChatGPT respondió. Cuando preguntó sobre las consecuencias legales para el tirador, ChatGPT respondió.
“Si ChatGPT fuera una persona, estaría enfrentando cargos por asesinato”, dijeron abogados del caso. Además: “ChatGPT lo alentó”: padres demandan a OpenAI tras la muerte de su hijo

“Un producto defectuoso”: El eje de la acusación contra ChatGPT en Florida
La parte demandante critica duramente la rapidez con la que se lanzó la tecnología al mercado, calificándola de “defectuosa” por carecer de salvaguardas que alerten sobre planes de daño inminente. Le puede interesar: “ChatGPT lo alentó”: padres demandan a OpenAI tras la muerte de su hijo
“OpenAI no logró crear un producto que alertara adecuadamente a un ser humano de que puede ser necesaria una investigación por parte de las autoridades”, señala el texto legal, que busca una reparación por los daños causados.
Phoenix Ikner, hijo de una alguacil y estudiante de ciencias políticas, se encuentra actualmente en prisión preventiva a la espera de un juicio que ahora tiene un componente tecnológico que podría cambiar las reglas del juego para Silicon Valley.

En el marco de esta demanda, el fiscal general de Florida ha publicado imágenes adicionales del mortal tiroteo masivo del año pasado en la Universidad Estatal de Florida, que dejó dos muertos y seis heridos.
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En el clip se puede ver al asesino, Phoenix Ikner, moviéndose por la unión estudiantil sin ninguna amenaza, ya que sabía que era una “zona libre de armas” y que tardaría en llegar la Policía. Solo detiene su racha de asesinatos cuando aparece un hombre con un arma y comienza a dispararle. Se recomienda: El caso de la joven que mataba hombres con ayuda de ChatGPT que estremece a Corea del Sur
Florida's AG has released additional footage of last year's mass shooting at Florida State University where 2 people were killed and 6 injured.
— Mrgunsngear (@Mrgunsngear) April 12, 2026
You can see the killer, Phoenix Ikner, moving through the student union without any threat as he knew it was a "gun free zone" and it… pic.twitter.com/rzazNrypIp
IA bajo la lupa: Una tendencia judicial creciente demandas
Este caso no es un hecho aislado. La industria tecnológica enfrenta una presión legal cada vez mayor por el uso delictivo de sus herramientas.
En Florida, otro sospechoso es investigado por usar ChatGPT para consultar cómo deshacerse de cuerpos. Según documentos judiciales, el supuesto acusado de los crímenes, identificado como Hisham Abugharbieh, de 26 años, pidió a ChatGPT consejos para desechar los cadáveres de Zamil Limon y Nahida Bristy, dos alumnos de doctorado de la a Universidad del Sur de Florida (USF), ambos de 27 años y originarios de Bangladesh, quienes desaparecieron el pasado 16 de abril en la ciudad de Tampa. Se recomienda: Asesino de universitarios en Florida habría usado ChatGPT para ocultar los cuerpos

En pasado marzo, la empresa fue demandada por presuntamente inducir al suicidio a un usuario a través de su chatbot. El caso corresponde al de Adam Raine, un adolescente de 16 años de California, quien se suicidó el 11 de abril de 2025.
Sus padres, Matthew y María Raine, presentaron una demanda contra OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, acusándola de haber influido directamente en la muerte de su hijo. Los padres argumentan en su demanda que el chatbot validó los pensamientos suicidas de su hijo y lo animó a quitarse la vida.














