“En este lugar, guerrilla y paramilitares libraron una intensa confrontación armada por el dominio de este sector”, explicó la Jurisdicción.

Publicado por: Colprensa
La Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, entregó este jueves un primer balance quincenal de los avances en la intervención forense en La Escombrera, un sector de la Comuna 13 de Medellín donde se hallaron restos de al menos cuatro personas, entre ellas, una mujer joven, víctimas de desaparición forzada ocurridas entre 2002 y 2003.
La información entregada corresponde a los resultados preliminares de las excavaciones realizadas desde julio de 2024, que han logrado remover más de 37.000 metros cúbicos de tierra y escombros, equivalentes a 2.278 volquetadas de material.
Los análisis realizados por el Grupo de Apoyo Técnico Forense, Gatef, de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP, junto con la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, Ubpd, confirmaron que las víctimas presentan lesiones compatibles con proyectiles de arma de fuego, específicamente disparos de gracia, así como signos de violencia peri mortem, es decir, provocada durante el proceso de ejecución de los crímenes.
En el marco de las investigaciones, la JEP recordó que la Comuna 13 fue un territorio disputado entre guerrilla y paramilitares entre 2001 y 2004.
“En este lugar, guerrilla y paramilitares libraron una intensa confrontación armada por el dominio de este sector”, explicó la Jurisdicción.
En este contexto, se llevaron a cabo 34 operaciones militares en la zona entre esos años. La JEP destacó que los trabajos de intervención buscan esclarecer la verdad y garantizar justicia para las víctimas de desaparición forzada en este sector. Puede leer: Ministro del Interior anunció el inicio de ofensiva militar contra el Eln en el Catatumbo
“Buscamos a todas las víctimas de asesinatos y desapariciones que se encuentren en La Escombrera, sin ningún tipo de distinción, con el compromiso de esclarecer la verdad y garantizar justicia”, señaló.
Durante el proceso, los equipos forenses han excavado hasta 15 metros de profundidad para recuperar los cuerpos de las víctimas, lo que les ha permitido encontrar restos humanos y objetos asociados a los mismos que serán clave para la identificación de los cuerpos y la determinación de las circunstancias y responsables de las muertes.
Publicidad
En al menos uno de los casos, los peritos han encontrado evidencia que sugiere que la víctima fue sometida a torturas antes de ser asesinada.
“En al menos uno de los casos, existe evidencia suficiente para afirmar que la víctima fue reducida a un estado de total indefensión y sometida a malos tratos”, señaló la JEP, destacando que el trabajo forense está ayudando a esclarecer la magnitud de los crímenes ocurridos en la zona.
A la fecha, el proceso de identificación ha avanzado de manera significativa en dos casos, en los cuales se logró obtener el perfil genético de las víctimas, lo que incrementa las probabilidades de identificación.
En otros dos cuerpos, los restos óseos se encuentran completos en un 85%, lo que también permite prever que serán identificados en breve.
Las familias buscadoras también participan

La JEP y la Ubpd enfatizaron que la colaboración de las familias de las víctimas es crucial para acelerar el proceso. Desde el comienzo de la intervención, se ha hecho un llamado a los familiares de las personas desaparecidas para que se acerquen a las sedes de la UBPD y proporcionen muestras de ADN para la identificación.
“Los hallazgos alcanzados por la JEP y la Ubpd son posibles gracias a la lucha y resistencia de madres, padres, esposas, hijos y de las organizaciones de víctimas de la Comuna 13″, señaló la JEP. También puede leer: Medicina legal reporta 41 muertos por violencia en Catatumbo: 39 identificados
Desde el inicio de las excavaciones en julio de 2024, las familias de las víctimas se han mantenido activas en el proceso, participando en las jornadas de veeduría y recibiendo informes sobre el avance de las investigaciones.
Publicidad
“Una de las cosas más importantes aquí es que logramos unir a las entidades para que trabajaran por nuestras familias, para traer la maquinaria, para que buscaran”, expresó Luz Elena Galeano, quien lleva 16 años buscando a su esposo, Luis Javier Laverde, desaparecido en 2008.
El trabajo de la JEP ha sido acompañado por un plan psicosocial para apoyar a los familiares que participan en el proceso, proporcionándoles información y espacios para compartir sus preocupaciones y exigir justicia.
“Lo más satisfactorio es que se va a acabar la angustia de una familia que lleva años buscando a su ser querido”, declaró Margarita Restrepo, quien busca a su hija Carol, desaparecida en 2002.
La intervención en La Escombrera

La JEP ha tenido que emplear herramientas y tecnologías avanzadas, como estudios geológicos, topográficos y geográficos, y el uso de imágenes satelitales para delimitar las áreas de búsqueda.
Publicidad
Los esfuerzos iniciaron en 2019, cuando se recopiló información de diversos informes judiciales, testimonios de víctimas y estudios técnicos. Le puede interesar: Fiscalía rastreará a miembros del Coce del Eln en Cuba y en otros países
En 2020, la JEP concluyó que existían suficientes pruebas para considerar que en La Escombrera fueron enterradas personas desaparecidas, principalmente de la Comuna 13 y de otras áreas afectadas por el conflicto armado.
En total, el plan de intervención se estructura en cinco fases que incluyen investigación, estudios del suelo, propuesta de intervención y la excavación forense que comenzó en julio de 2024 y está previsto que finalice en 2025.
“Es un trabajo minucioso, que ha involucrado a múltiples actores del sistema judicial, las víctimas y sus familias”, concluyó la JEP, reafirmando el compromiso de esclarecer los hechos y garantizar justicia para las víctimas de desaparición forzada.















