El magistrado Mauricio García Cadena relató el momento restaurativo vivido con comparecientes del Batallón Reyes Prieto en Santander.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Un compareciente se arrodilló frente a la madre del joven al que dio muerte, le entregó un cirio y un árbol pequeño “como esperanza de vida”.
La escena, ocurrió este miércoles en Bucaramanga y cambió la actitud de Ana Delina Páez Muñoz, quien había llegado, según los testigos, reacia a la diligencia por considerar que aún había vacíos en la verdad aportada por los militares responsables del homicidio de su hijo, Eduardo Garzón Páez, uno de los casos emblemáticos vinculados a las víctimas de Soacha trasladadas y asesinadas en Santander.
Así lo relató el magistrado Mauricio García Cadena, de la Sala de Definición de Situaciones Jurídicas (SDSJ) de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), durante la audiencia de presentación de informe de aportes a la verdad y consolidación del régimen de condicionalidad que se realizó esta semana en Bucaramanga, con 19 integrantes de la fuerza pública adscritos al Batallón de Infantería No. 41 “General Rafael Reyes Prieto”.

“Esos escenarios son muy elocuentes de lo que sucede en estas audiencias, porque reflejan claramente el carácter restaurativo” de la justicia transicional, señaló el magistrado, al destacar el valor del proceso dialógico con las víctimas. Lea: JEP abre trámite de sometimiento al general (r) Luis Emilio Cardozo por falsos positivos en Santander
La diligencia, convocada mediante Resolución 857 del 10 de marzo de 2026, aborda seis hechos ocurridos entre 2002 y 2008 en los municipios de Landázuri, Bolívar y zonas rurales de Santander, con 14 víctimas indirectas acreditadas.
Siete audiencias y dos renuncias penales en Santander
García Cadena precisó que, con esta, ya suman siete audiencias de informe desde el año pasado en la Subsala Tercera, donde se han reconstruido hechos victimizantes que comprometen a seis unidades militares de Santander, departamento priorizado por ser uno de los de mayor incidencia en el patrón de macrocriminalidad de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones.
La Subsala ya ha adoptado dos decisiones de fondo con renuncias a la persecución penal, al considerar suficientes los aportes a la verdad y los compromisos de reparación y no repetición asumidos por los comparecientes.

El magistrado fue explícito en que esto no se cierra acá: en las 7 audiencias realizadas desde el año pasado han surgido nuevos implicados y nuevos hechos que la justicia ordinaria no había establecido. Por eso anticipa que vendrán más audiencias comprometiendo a más militares de las unidades priorizadas en Santander.












