Un ataque armado, una fuga en carro y una persecución policial dejaron nuevas pistas sobre una posible cadena de homicidios que las autoridades investigan en Bucaramanga.
Publicado por: Redacción Judicial
El avance en la investigación por el ataque sicarial en el que Jefferson Alexander Prada Grimaldo fue asesinado y su hijo de 22 meses resultó herido ha llevado a las autoridades a posiblemente conectar este crimen con una familia que habría sido condenada a muerte y de la cual ya se registran dos muertes.
De acuerdo con las primeras hipótesis, el origen de esta posible cadena violenta estaría en un homicidio ocurrido el 20 de enero pasado en el barrio San Miguel, donde fue asesinada la menor de edad Cynthia Valeria Espitia Argüello, al parecer a manos de su expareja sentimental, alias ‘Julito’. Este hecho habría desatado una serie de ataques posteriores dirigidos contra personas de su entorno cercano.
Desde ese momento, según la investigación, se habrían presentado nuevos hechos violentos que incluyen el asesinato de Junior Ayala Argüello, tío de Cynthia, ocurrido el pasado 11 de abril en la carrera 17 con calle 45 de la capital santandereana.
El más reciente sicariato
El caso más reciente se registró hacia las 4:30 de la tarde en la calle 37 con carrera octava, cerca de la Institución Educativa Camacho Carreño del barrio. Allí, Jefferson Prada, de 33 años, se encontraba en vía pública acompañado de su hijo, un menor de dos años, cuando fue atacado por dos hombres que se movilizaban en motocicleta. Lea además: Niño herido en sicariato en Bucaramanga está fuera de peligro: su padre no sobrevivió al ataque
En medio del ataque sicarial, el hombre recibió varios impactos de arma de fuego, quedando herido, mientras que el menor resultó lesionado en uno de sus brazos. La víctima fue trasladada a un centro asistencial, donde posteriormente se confirmó su fallecimiento.
Huida, persecución y posibles conexiones
Tras el hecho, los presuntos responsables huyeron hacia el norte de la ciudad. En el barrio Bavaria abandonaron la motocicleta y abordaron un vehículo Nissan de color plateado, con el que intentaron evadir el cerco policial.
El seguimiento de cámaras de seguridad permitió ubicar el automotor, lo que desencadenó una persecución por parte de unidades de la Policía Metropolitana de Bucaramanga. En el operativo se registró un intercambio de disparos entre los ocupantes del vehículo y los uniformados.
Un hombre fue atacado por sicarios en moto en plena vía pública de Bucaramanga.
Publicidad

La persecución terminó cuando los sospechosos abandonaron el carro y se lanzaron a un afluente cercano, logrando escapar pese al despliegue del grupo Goes. Las autoridades indicaron que uno de los hombres resultó herido durante el enfrentamiento.
En el vehículo abandonado fueron hallados elementos materiales probatorios, entre ellos teléfonos celulares, que actualmente están siendo analizados por los investigadores.
Uno de los hallazgos más relevantes es que este mismo automotor habría sido utilizado en otro homicidio ocurrido el 11 de abril, el de Junior Ayala, lo que permite inferir la hipótesis de una conexión entre los diferentes hechos violentos. Además, existen registros de video en los que se observa el mismo vehículo involucrado en ese crimen.
Si bien aún no se ha confirmado qué tipo de parentesco tenía Jefferson Alexander con las otras dos víctimas de la familia Argüello, pero habría cercanía. Le puede interesar: Crimen de Junior en Bucaramanga: feminicidio, venganza y el rastro de alias ‘Julito’
La Fiscalía y la Policía Metropolitana continúan con las labores de identificación de los responsables y el esclarecimiento de los móviles de esta serie de hechos que hoy tienen en alerta a la ciudad.
Alcaldía de Bucaramanga anunció recompensa
El secretario del Interior de Bucaramanga, Alfonso Pinto Frattali, señaló que se ofreció una recompensa para colaborar con el pronto esclarecimiento del caso.
“La Alcaldía de Bucaramanga rechaza los actos de violencia en el barrio Alfonso López, un homicidio y un menor lesionado. A través de un plan candado la Policía persiguió e hirió a uno de ellos. Nosotros nos sumamos con una recompensa de hasta $10 millones que nos permita dar con el paradero de estos delincuentes”, expresó el funcionario.











