El caso que marcó un precedente en la política colombiana enfrenta posiciones divididas.

Publicado por: Redacción Nacional
Tras más de una década de investigaciones y audiencias, el proceso judicial contra Álvaro Uribe Vélez se convirtió en uno de los más largos y mediáticos de la historia reciente del país.
Iniciado en 2012, este caso lo llevó a ser el primer expresidente colombiano en enfrentar un juicio penal.
La detención domiciliaria que cambió el rumbo del caso

En 2012, el senador Iván Cepeda fue señalado por supuesta manipulación de testigos.
Sin embargo, con el paso de los años su papel dio un giro: hoy figura como denunciante y presunta víctima dentro del proceso contra Uribe. Lea también: Álvaro Uribe se apegó a la fe en las horas previas al fallo del juicio por soborno a testigos
El 4 de agosto de 2020, la Corte Suprema de Justicia ordenó la detención domiciliaria de Uribe. Poco después, al renunciar al Congreso, el caso pasó a manos de la Fiscalía, que le concedió la libertad inmediata.
Un juicio con decenas de testigos y versiones contradictorias
Los cargos que el expresidente @AlvaroUribeVel pretende hacer hoy contra el senador @IvanCepedaCast arrancan cuando este último tenía 3 años de edad. Ademas haciendo gala de gran ignorancia afirma que Bulgaria hizo parte de la Unión Soviética. Más valeriana y más compostura.
— Daniel Coronell (@DCoronell) July 27, 2025
Durante la administración de Francisco Barbosa, dos fiscales intentaron cerrar el proceso, pero jueces y el Tribunal Superior de Bogotá negaron la preclusión.
Finalmente, en 2024, otro fiscal optó por llamar a juicio al exmandatario por presunto soborno a testigos y fraude procesal.
El denominado “juicio del siglo” acumuló 67 sesiones. La Fiscalía presentó 37 testigos, mientras que la defensa solicitó cerca de 70. Inclusó, el propio Uribe intervino pidiendo su absolución Lea también: La ‘hora cero’: Siga el minuto a minuto de la lectura del fallo en contra del expresidente Álvaro Uribe
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Uno de los testimonios más controvertidos fue el de Juan Guilleron Monsalve, exparamilitar condenado a 44 años de prisión, quien aseguró que el expresidente estaba detrás de presiones a testigos.
La defensa de Uribe sostiene que la Fsicalía no presentó pruebas concluyentes y que los testigos son “mentirosos y contradictorios”.
Por el contrario, las presuntas víctimas aseguran que el expresidente creó una “máquina peligrosa” para fabricar pruebas falsas.
La Procuraduría, por su parte, respalda la absolución y advierte que no se logró desvirtuar la presunción de inocencia.















