La reconocida cadena no logró superar su reorganización y enfrenta liquidación judicial. Conoce qué pasó con sus finanzas.

Publicado por: Redacción Colombia
La Superintendencia de Sociedades confirmó que la cadena Don Jediondo Sopitas y Parrilla S.A.S., reconocida en el sector gastronómico colombiano, entró en proceso de liquidación judicial tras incumplir reiteradamente los compromisos adquiridos durante su reorganización empresarial.
La medida fue adoptada el 25 de agosto de 2025, en aplicación de la Ley 1116 de 2006, luego de que el juez del concurso constatara en cinco audiencias la persistencia de los incumplimientos financieros.
Una cadena con más de 30 restaurantes
La compañía, creada por el humorista Pedro González, más conocido como Don Jediondo, contaba con 33 establecimientos activos en el país y empleaba a 183 trabajadores directos. Su propuesta gastronómica estaba basada en platos típicos colombianos, además de cocina nacional e internacional.
De acuerdo con los reportes financieros con corte al 30 de junio de 2025, registraba activos por $25.601 millones frente a pasivos de $25.580 millones, lo que evidenciaba la frágil situación de su balance económico.
De la reorganización al fracaso empresarial
La empresa había ingresado en reorganización en agosto de 2022 con el propósito de salvar su operación. Sin embargo, no logró ponerse al día con sus obligaciones fiscales, de seguridad social y gastos administrativos. Entre los acreedores más afectados se encuentran Colpensiones, la DIAN, Porvenir y Protección, además de deudas acumuladas por impuesto al consumo.
Pese a los esfuerzos y plazos otorgados por los acreedores, la compañía no mostró capacidad de pago. Esto llevó a que la Superintendencia declarara el fracaso definitivo del acuerdo y ordenara la apertura de la liquidación judicial.
Declaraciones de la Superintendencia
El superintendente de Sociedades, Billy Escobar Pérez, explicó que el organismo agotó todas las herramientas de recuperación previstas por la ley: “Tanto esta Superintendencia como los acreedores involucrados sumaron esfuerzos para brindarle una oportunidad real de continuidad a la empresa. Sin embargo, ante la imposibilidad de superar las circunstancias que comprometían su operación y cumplimiento, esta entidad actuó con diligencia para ordenar la apertura del proceso de liquidación judicial, con el propósito de salvaguardar el orden económico, proteger los activos disponibles y garantizar, dentro del marco legal, la atención prioritaria a los derechos de los acreedores”, afirmó.
Un golpe al sector gastronómico
Con esta decisión, uno de los restaurantes más tradicionales del país inicia una etapa de liquidación que definirá el futuro de sus activos y el pago de sus acreedores. La medida también busca evitar un mayor impacto en el sector gastronómico, que enfrenta retos de recuperación tras la pandemia y la desaceleración económica.













