El caso de esta madre se suma a larga lista de mujeres que, pese a pedir ayuda, no reciben respuesta oportuna del Estado.

Publicado por: Redacción Nacional
Con las cicatrices visibles en su rostro y otras que aún sanan en el alma, Karina Rincón Durán rompió el silencio y relató cómo sobrevivió a un brutal intento de feminicidio a manos de su expareja en Bogotá.
“Sentía que todo se apagaba, pero dentro de mí repetía: no voy a morir, voy a vivir”, expresó Karina Rincón en diálogo con Noticias Caracol. El ataque ocurrió el 22 de septiembre, la noche en que celebraba su cumpleaños, en el barrio La Felicidad de Fontibón. Puede leer: Brutal ataque en Bogotá: contratista de la Alcaldía recibió 13 martillazos y varias puñaladas
Karina había salido a cenar con unas amigas, sin imaginar que al volver a casa viviría el horror. “Llegué, me cambié y me fui a poner la pijama. En ese momento él entró y me rompió el pantalón. Salió y tomó un martillo, pensé que iba a arreglar, pero de repente me lanzó el primer martillazo en en la cabeza”, relató al citado noticiero con voz entrecortada.
El agresor fue identificado como José Urbano Medina Villa de 51 años, con quien Karina terminó una relación sentimental hace un año. Este hombre la golpeó 20 veces: tres en el rostro y 17 en el cráneo. Aun así, Karina luchó por mantenerse consciente. “No sé de dónde saqué fuerzas. Sentía el martillo, los golpes, el dolor, pero solo pensaba en mi hija y en seguir viva”, contó a Noticias Caracol.

La mujer permaneció diez días en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Kennedy. Durante ese tiempo, fue declarada con muerte cerebral en un primer hospital y en coma en el segundo. “Me dijeron que no había esperanza. Pero mi mamá llegó, me habló, y al escuchar su voz abrí los ojos. Fue como volver a nacer”, recuerda. Lea además: Mujer fue asesinada al intentar salvar a su hija del ataque de su expareja
Las heridas fueron devastadoras: perdió parte de los dientes, tiene fracturas en el rostro y marcas profundas en la cabeza. Según sospechan los médicos, su agresor incluso usó un alicate para extraer los dientes que el martillo no destruyó.
Pese al trauma físico y emocional, Karina asegura que no siente odio. “No quiero vivir con rencor. Solo deseo justicia. Que no lo suelten, que no haya vencimiento de términos. Él tiene que pagar por lo que hizo”, enfatizó en el noticiero.
Karina pidió ayuda y las autoridades la ignoraron
La víctima reveló que había pedido ayuda a las autoridades un año antes. “Fui dos veces a la Comisaría de Familia a pedir medidas de protección, pero no me escucharon. Me dijeron que no podían hacer nada más”, denunció. Su caso, lamentablemente, se suma a la larga lista de mujeres que, pese a advertir sobre el peligro que corren, no reciben respuesta oportuna del Estado. Le sugerimos leer: Feminicidio en Bogotá: mujer fue asfixiada por su expareja frente a su hija
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Su hija, de 5 años, dormía en la habitación contigua cuando ocurrió el ataque. “Grité, pedí ayuda, pero gracias a Dios mi bebé no despertó. Eso fue lo único bueno esa noche”, dijo Karina. Fue el vigilante del conjunto quien la encontró casi sin signos vitales, alertado por los ladridos de su perro y el ruido dentro del apartamento. “Él me bajó a la portería, pidió ayuda médica y me salvó la vida”, contó con gratitud.
El agresor está detenido, pero sin condena
El atacante fue capturado poco después y enviado a prisión por el delito de tentativa de feminicidio. Sin embargo, aún no ha sido condenado. La Fiscalía tiene un plazo de 90 días para presentar el escrito de acusación. Karina teme que el proceso se dilate. “No quiero que salga libre. Mi tranquilidad depende de que esté tras las rejas”, afirmó.
En medio de su recuperación, que incluye cirugías reconstructivas, terapias orales y tratamientos dermatológicos, la mujer pide apoyo económico y emocional. “Verme al espejo ha sido muy difícil, pero ahora lo hago con esperanza. Estoy viva, puedo abrazar a mi hija y eso me da fuerza”, expresó. También lea: Feminicidio: joven fue asesinada mientras dormía
Karina concluye su testimonio con un mensaje dirigido tanto a las autoridades como a otras víctimas de violencia :“Nosotras pedimos ayuda muchas veces y no nos escuchan. A las mujeres les digo: si ven señales de agresión, no las ignoren. Esas disculpas con flores o promesas de cambio no son amor, son alarmas”.
¿Dónde buscar ayuda?
En Bogotá, las mujeres mayores de 18 años que estén viviendo situaciones de violencia pueden comunicarse con la Línea Púrpura, disponible las 24 horas: 018000112137 WhatsApp: 300 755 1846
Esta línea ofrece atención psicológica, jurídica y social, así como acompañamiento en procesos de denuncia y protección.
















