El Gobierno revocó su nombramiento por no asistir a las reuniones y busca mantener los diálogos con nuevos representantes.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Gobierno Nacional oficializó la revocatoria de la designación de Iván Márquez como miembro representante en la Mesa de Diálogos de Paz con la Segunda Marquetalia, tras su reiterada ausencia en los espacios de negociación. La decisión, adoptada mediante resolución ejecutiva de la Presidencia de la República, busca ajustar la representación gubernamental en las conversaciones con esta disidencia de las Farc, que el propio Márquez lidera desde la clandestinidad.
Ausencia y rechazo a las reuniones
Según el documento oficial, el Jefe de la Delegación del Gobierno Nacional informó que, momentos antes de iniciar una reunión prevista el 16 de noviembre de 2024 en Puerto Asís, Putumayo, los países garantes y las entidades acompañantes recibieron una comunicación presuntamente enviada por Márquez. En ella, el excomandante habría expresado su rechazo a participar en la cita y en las actividades derivadas de esta.
La misiva, conocida por la delegación gubernamental, contrastó con la posición de los demás representantes designados, quienes insistieron en mantener “diálogos permanentes e ininterrumpidos desde los territorios para alcanzar la paz”.
La Presidencia explicó que, ante la falta de participación del líder de la Segunda Marquetalia desde noviembre de 2024, se hacía “necesario adoptar medidas que retiren su calidad de miembro representante”, con el fin de garantizar la continuidad y seriedad del proceso.
Cerca de 11 meses después de su última participación en las mesas de paz, el Gobierno nacional le quitó el reconocimiento a Iván Márquez como negociador. Las razones expuestas son su ausencia a las mesas de negociación desde noviembre del 2024 y su permanencia en la Segunda… pic.twitter.com/cDTY6xiodh
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) October 9, 2025
Suspensión de operaciones y control territorial
En paralelo, el Ejecutivo expidió el Decreto 1052 del 7 de octubre de 2025, mediante el cual suspendió temporalmente las operaciones militares contra la disidencia autodenominada Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), facción perteneciente a la Segunda Marquetalia. La medida, que rige hasta noviembre próximo, busca facilitar la entrega de material de guerra por parte del grupo armado y establecer zonas de control supervisadas en Putumayo y Nariño.
El decreto detalla la implementación de restricciones y medidas especiales en varios cuadrantes del sur del país, definidos en anexos reservados, con el objetivo de reducir los enfrentamientos y abrir espacios humanitarios en regiones históricamente golpeadas por el conflicto.
Un proceso con incertidumbre
La salida de Márquez de la mesa de diálogo genera nuevos interrogantes sobre el futuro de las negociaciones con la Segunda Marquetalia, una organización que retomó las armas tras la firma del Acuerdo de Paz de 2016 y que, según inteligencia militar, cuenta con cerca de 2.000 combatientes.
En recientes declaraciones, Rodrigo Londoño, último comandante de las Farc y actual presidente del partido Comunes, señaló que estas disidencias “han evolucionado a bandas con intereses en el narcotráfico” y lamentó que no se haya consolidado una estrategia estatal clara para enfrentar su expansión.
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Con esta decisión, el Gobierno busca mantener abierta la posibilidad de diálogo, pero con nuevos interlocutores que garanticen compromiso real con la búsqueda de una paz estable y duradera.














