En la IV Cumbre CELAC–UE, la sociedad civil celebra un pacto clave sobre cuidados y exige pasar del discurso a la acción con monitoreo y rendición de cuentas.

Publicado por: Redacción Colombia
Más de 80 organizaciones de América Latina, el Caribe y la Unión Europea, reunidas en el Grupo de Trabajo de Sociedad Civil CELAC–UE, celebraron la adopción del Pacto Birregional por los Cuidados durante la IV Cumbre CELAC–UE, al tiempo que exigieron que los compromisos políticos asumidos se traduzcan en acciones concretas, con mecanismos eficaces de monitoreo y rendición de cuentas.
El Pacto representa, según el Grupo, “un paso fundamental hacia el reconocimiento del cuidado como derecho humano y la igualdad sustantiva de género”, y fue impulsado por organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos de ambas regiones.
Durante la cumbre y su foro paralelo de sociedad civil, las organizaciones reafirmaron su agenda común basada en la democracia, los derechos humanos, la justicia ecológica y la equidad de género. No obstante, alertaron sobre la persistencia de crisis invisibilizadas en América Latina y el Caribe, como los desplazamientos forzados provocados por conflictos armados internos, violencia estructural y graves violaciones de derechos humanos.
El Grupo de Trabajo cuestionó el enfoque limitado de la declaración oficial sobre migración, que no aborda las causas estructurales del fenómeno ni propone medidas claras de protección, integración y reparación para más de 20 millones de personas desplazadas.
En materia democrática, celebraron el reconocimiento a defensores de derechos humanos, pero lamentaron la omisión de un compromiso explícito con la protección del espacio cívico, que consideran pilar esencial de cualquier democracia.
Asimismo, acogieron positivamente la declaración conjunta sobre crimen organizado, corrupción y flujos financieros ilícitos, pero criticaron la falta de adhesión de todos los países. “Es fundamental que se adopten medidas coordinadas frente a estas amenazas transnacionales que afectan la paz y la democracia”, insistieron.
Frente a la crisis climática, el Grupo saludó el reconocimiento del Acuerdo de París pero criticó que se siga apostando por modelos extractivistas en nombre de la transición energética. A su juicio, la iniciativa Global Gateway promovida por la UE no debe ser la respuesta predominante a los desafíos socioambientales: “no puede haber transición justa si se depende del petróleo, el carbón y el gas”.
En el plano económico, el Grupo pidió una reforma profunda de la arquitectura financiera global, incluyendo alivio de la deuda, fiscalidad progresiva y financiación pública para agendas de cuidados y clima, especialmente en adaptación, pérdidas y daños. También exigieron cláusulas vinculantes de derechos humanos, laborales y ambientales en los proyectos de inversión, mayor transparencia y mecanismos de rendición de cuentas efectivos.
Finalmente, el GT SC CELAC–UE reiteró que la sociedad civil no solo exige espacio: ya lo ocupa, lo construye y lo defiende. Por eso insistieron en la creación de un mecanismo de seguimiento multiactor que asegure el cumplimiento de los compromisos asumidos en la cumbre.















