El aumento de operaciones militares contra grupos armados coincide con el repunte del reclutamiento forzado de menores.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Hace un mes, un bombardeo ordenado por el presidente Gustavo Petro en la selva del Guaviare dejó 19 guerrilleros muertos. Entre ellos había siete menores de edad reclutados por las disidencias de las Farc.
Fue la operación militar más letal de su mandato y, al mismo tiempo, el episodio que detonó la mayor crisis de derechos humanos de su gobierno, que llegó al poder prometiendo una política de “paz total” basada en el diálogo.
Un patrón que va más allá del Guaviare
De la oposición de izquierda a mi gobierno ha surgido una fuerte crítica por el bombardeo en Guaviare.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) November 16, 2025
Debo responder unas críticas infundadas y mostrar lo que dice el Derecho Internacional Humanitario sobre el menor combatiente.
No es cierto que rompí el principio de…
El bombardeo del 10 de noviembre no fue un hecho aislado. En el último año y medio, el Gobierno ha realizado al menos 13 operaciones aéreas contra estructuras armados ilegales.
En cuatro de ellas, desde agosto, murieron al menos 15 menores de edad, incluidos los siete del Guaviere. Lea también: Medicina Legal aclara que son siete los menores fallecidos en bombardeo del Ejército en el Guaviare
Como opositor, Petro había cuestionado duramente este tipo de operaciones en gobiernos anteriores. Hoy, desde la Presidencia, sostiene que los bombardeos cumplen el Derecho Internacional Humanitario y que suspenderlos podría agravar el problema.
“Si se suspenden los bombardeos, los capos van a reclutar a más niños y niñas”, afirmó Petro en su cuenta de X, en un contexto en el que el reclutamiento forzado vuelve a niveles alarmantes.
Las cifras respaldan la preocupación. Hoy, en Colombia, en promedio, un menor es reclutado o usado en el conflicto cada 20 horas. Entre 2019 y 2024, este delito aumentó cerca de un 300 %, de acuerdo con datos de Unicef.
Las redes sociales se han convertido, además, en una nueva puerta de entrada para captar niños y adolescentes.
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Cauca, el epicentro del problema
Aunque el reclutamiento forzado ocurre en distintas regiones del país, más de las mitad de los casos se concentra en el departamento del Cauca, uno de los territorios más golpeados por el conflicto armado. Lea también: Justicia Penal Militar abre indagación por bombardeo en Guaviare que dejó siete menores muertos
Allí, la muerte de menores en bombardeos como el del Guaviare incrementó el temor a retaliaciones armadas. Organizaciones sociales advierten que el impacto de estas operaciones no se limita a una zona específica, sino que pone en riesgo a comunidades enteras.
En el Cauca, varias mujeres se organizaron en la Guardia Intercultural Humanitaria, una iniciativa comuitaria dedicada a buscar niños reclutados. En poco más de un año, el grupo ha logrado recuperar cinco menores. “Es una labor que debería estar haciendo el Estado”, afirma Emilse Jiménez, fundadora de la Guardia.
Según datos recopilados por el Movimiento Nacional de Madres y Mujeres por la Paz, desde 2022 hay al menos 709 investigaciones activas en el Cauca por reclutamiento forzado de menores. Más del 70 % corresponden a denuncias de este año y del anterior.
No obstante, las organizaciones advierten que la cifra real podría superar los 1.200 casos. Para ellas, el reclutamiento infantil es un problema estructural ligado a la pobreza, la ausencia del Estado y el control territorial de los grupos armados.
*Con información EFE
















