Puso en el centro de la polémica a las autoridades que autorizaron la actividad.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El material fue compartido en X por la cuenta Plataforma Alto y corresponde a una cabalgata realizada el sábado 13 de diciembre en Dosquebradas.
En el video se observa a uno de los asistentes sujetando con fuerza a un caballo mientras intenta forzarlo a ingerir aguardiente, pese a la evidente resistencia del animal.
Señalamientos a la Alcaldía y a los organizadores
Horror en la cabalgata de ayer, en Dosquebradas, Risaralda. No les basta con emborracharse y maltratar caballitos, ahora los obligan a beber licor 😡
— Plataforma ALTO (@PlataformaALTO) December 14, 2025
Todo delante de las autoridades y con complicidad del alcalde Roberto Jiménez @AlcaldiaDosq, que autoriza estos eventos a pesar… pic.twitter.com/sAjUMtMKTv
Desde Plataforma Alto señalaron directamente a la administración municipal por permitir la realización de la cabalgata. Lea también: ¿Habrá cabalgata en El Socorro? Esto dijo el alcalde, tras los casos de maltrato animal en San Gil
Según la organización, la escena ocurrió “a la vista de las autoridades” y bajo la autorización del alcalde Roberto Jiménez, pese a las advertencias previas de la comunidad sobre posibles situaciones de maltrato.
“¿Qué pasó aquí y quién responde por estas prácticas?”, cuestionó la plataforma, al tiempo que reclamó explicaciones oficiales y medidas preventivas que eviten hechos similares en el futuro.
Un problema recurrente en las cabalgatas
En Risaralda y en otras regiones del país, las cabalgatas han sido objeto de controversia por la mezcla de consumo de licor y el uso de animales en condiciones que pueden poner en riesgo su bienestar.
Sin embargo, la denuncia actual subrayó que el intento de obligar a un caballo a consumir alcohol representa un nuevo y alarmante nivel de abuso. Lea también: Caballo murió durante cabalgata en San Gil: investigan presunto caso de maltrato animal
Hasta ahora, no se ha informado sobre el estado de salud de los caballos involucrados, lo que mantiene la preocupación entre defensores de los animales y ciudadanos.
















