Justicia impone dura pena a Simeón Pérez Marroquín. El fallo revela cómo alias ‘El Viejo’ coordinó la logística y el armamento para el ataque en Bogotá.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La justicia colombiana ha proferido una de las sentencias más determinantes en torno al crimen que sacudió el panorama político nacional el año pasado. Tras meses de intensas labores investigativas y el recaudo de material probatorio contundente, se ha logrado esclarecer el papel de una pieza fundamental en el engranaje criminal que terminó con la vida del entonces senador y precandidato presidencial. Este avance judicial marca un hito en la lucha contra la impunidad en casos de violencia política de alto impacto.
El rol de “El Viejo” en la logística del crimen
Simeón Pérez Marroquín, conocido en el mundo delictivo bajo el alias de “El Viejo”, fue sentenciado a una pena de 22 años y 4 meses de prisión luego de suscribir un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación. Su responsabilidad no fue menor: actuó como el enlace estratégico entre los determinadores del asesinato y el brazo ejecutor. Según el expediente, Pérez Marroquín fue el encargado de contactar a los mandos operativos para coordinar la logística del atentado perpetrado el 7 de junio de 2025 en el occidente de Bogotá.
Las investigaciones revelaron que el hoy condenado no solo articuló el plan, sino que participó activamente en labores de inteligencia. Se confirmó que, desde marzo de 2025, el sentenciado realizó seguimientos personales al líder político, capturando fotografías y vigilando sus movimientos durante reuniones públicas. Además, fue la persona que suministró el arma de fuego —modificada para garantizar una mayor letalidad— con la que se segó la vida del precandidato.
#ATENCIÓN ⚖️ Condenado a 22 años y 4 meses de prisión Simeón Pérez Marroquín por su papel en el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido el 7 de junio de 2025 en Bogotá 🏛️. pic.twitter.com/Fqmkh9EpFr
— Vanguardia (@vanguardiacom) March 20, 2026
Nexos con estructuras armadas y fuga de sicarios
La sentencia emitida por la juez penal de conocimiento no solo contempla el homicidio agravado, sino también delitos como concierto para delinquir y el uso de menores de edad para fines criminales. Uno de los puntos más críticos del fallo detalla cómo, tras la ejecución del magnicidio, Pérez Marroquín facilitó recursos económicos, equipos de comunicación y rutas de escape para los ejecutores materiales.
El rastro dejado por el condenado permitió establecer que este financió la huida de Katherine Andrea Martínez hacia el departamento de Caquetá. Allí, la mujer pretendía recibir instrucción especializada en el manejo de drones y tácticas de francotirador bajo el amparo de la estructura disidente conocida como Segunda Marquetalia.
Con este fallo, las autoridades cierran un capítulo clave en la identificación de los intermediarios, mientras las pesquisas continúan para dar con los autores intelectuales que ordenaron el ataque contra Miguel Uribe Turbay.










