El CONPES anunciado busca revertir años de rezago en la Fuerza Pública.

Tragedia en Putumayo abre debate sobre el estado crítico de las Fuerzas Militares. La caída de un avión Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó 69 militares muertos el pasado 22 de marzo, desencadenó una discusión de fondo en el seno del Gobierno nacional sobre una realidad que venía siendo postergada.
En el más reciente consejo de ministros, liderado por el presidente Gustavo Petro, los altos mandos de las Fuerzas Militares y el sector defensa pusieron sobre la mesa un diagnóstico que no dejó espacio para la complacencia.

El panorama que emergió de esa sesión fue el de unas fuerzas armadas que operan con equipos envejecidos, capacidades reducidas y brechas estructurales acumuladas durante al menos tres lustros. Lejos de tratarse de un problema coyuntural asociado al accidente, lo que el consejo reveló es un deterioro sostenido que compromete la capacidad operativa de la institución en su conjunto. Lea también: Jhan Trujillo: el campesino que salvó a soldados heridos en su moto tras la caída del Hércules
Las Fuerzas Militares operan al 45% de su capacidad real
El propio mandatario fue directo al señalar que la capacidad de las Fuerzas Armadas equivale apenas al 45% de lo que debería ser y atribuyó esa situación a un proceso de deterioro progresivo de cuando menos quince años.

En la misma línea, el comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo López, advirtió que las tropas trabajan actualmente con un margen muy reducido frente a sus necesidades reales. Le puede interesar: Impactante relato de soldado sobreviviente de la tragedia aérea en Putumayo
Aunque en la sesión se manejaron cifras que oscilan entre el 45% y el 50% de capacidad operativa, el objetivo del Gobierno es elevar ese nivel hasta cerca del 60% mediante nuevas inversiones y una reorganización del gasto.
En ese contexto, el debate sobre el Hércules C-130 siniestrado cobró una relevancia particular. Petro cuestionó la antigüedad de la aeronave y planteó como posibles causas del accidente el excesivo tiempo de uso de la nave o algún error humano, al tiempo que descartó que la pista o un ataque externo hubieran incidido en la tragedia.
El mandatario también señaló que no deberían operarse aeronaves con más de cuatro décadas de uso, especialmente aquellas destinadas al transporte constante de tropas, cuya exigencia operativa es considerablemente mayor.
Publicidad

Sin embargo, la Fuerza Aeroespacial Colombiana salió en defensa del estado técnico de la aeronave. El comandante de la institución, general Carlos Fernando Silva Rueda, aseguró que el avión, fabricado en 1983, se encontraba en condiciones adecuadas de operación y contaba con cerca de 20.000 horas de vuelo disponibles, lo que le habría permitido continuar en servicio por varios años más bajo los estándares técnicos vigentes. Siga informado: “Cuida a mami y a nana”: las últimas palabras de soldado muerto en tragedia aérea en Putumayo
Siento mucho dolor por los hijos perdidos, 34 jóvenes muertos por defender a Colombia. En el año 2020 compraron una chatarra y se cayó, vamos a ver ¿por qué?
— Gustavo Petro (@petrogustavo) March 24, 2026
Gobiernos que hinchan el pecho con puras plumas y lentejuelas. Disparan balas en las palabras pero compran pura chatarra…
Silva precisó además que al momento de la llegada del avión desde Estados Unidos se cumplieron los protocolos de inspección conocidos como PMD, un proceso que implicó una inversión cercana a los tres millones de dólares y que supone el despiece completo de la aeronave para reemplazar todas las piezas que han cumplido su vida útil. Según explicó, ese procedimiento puede tardar entre un año y un año y medio.
Un CONPES de 13 billones busca modernizar la defensa nacional
Más allá del debate puntual sobre la aeronave accidentada, el consejo de ministros dejó al descubierto problemas estructurales que atraviesan todo el sistema de defensa.
Las autoridades advirtieron que buena parte del equipamiento militar se encuentra en un punto crítico entre la obsolescencia y la salida de servicio definitiva, lo que obliga a priorizar recursos en mantenimiento y renovación antes de que las capacidades se deterioren aún más. Además: Petro convoca a Consejo de Ministros tras tragedia aérea en Putumayo y críticas por ejecución presupuestal

Ante esa realidad, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció que el Gobierno avanza en la estructuración de un nuevo documento CONPES que proyecta inversiones por cerca de 13 billones de pesos en los próximos diez años.
Esos recursos estarían destinados a modernizar capacidades, renovar equipos y fortalecer áreas estratégicas como inteligencia, movilidad y tecnología. La distribución preliminar contempla que el Ejército reciba el 44,9% de los recursos, la Armada el 26,5%, la Fuerza Aeroespacial el 10,2% y la Policía el 18,3%.
Petro reconoció que había impartido la orden de sacar adelante ese CONPES desde hace más de un año e insistió en la urgencia de concretarlo ante el ritmo de deterioro de las capacidades militares, señalando que los retrasos en su estructuración han frenado inversiones indispensables.
La directora de Planeación Nacional, Natalia Irene Molina, precisó que el documento ya se encuentra en fase de borrador y está en trámite para obtener el aval fiscal del Ministerio de Hacienda, tras lo cual será llevado al CONFIS para su aprobación definitiva.
















