La historia de un padre, un soldado y un acto de valentía que conmueve a Colombia.

El municipio de Calarcá, en el departamento del Quindío, vive una jornada de duelo profundo. Una de las 69 víctimas del accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Colombiana, ocurrido en Puerto Leguízamo, Putumayo, era un militar oriundo de esa localidad cafetera que viajaba de regreso a casa con una doble razón para celebrar la vida.
El Cabo Primero del Ejército Nacional Jaime Andrés Rincón Machado venía de permiso. Tenía planeado abrazar a su madre, Nancy Machado; visitar a su abuela, Melba Guarín Machado, y, sobre todo, celebrar el cumpleaños número diez de su hija Valentina.
Ninguno de esos planes pudo cumplirse. El militar murió a causa de las explosiones que se produjeron tras el incendio de la aeronave, y su cuerpo fue el último en ser hallado entre los restos del avión. Lea: Tragedia en Putumayo: identifican los primeros cuerpos de militares muertos en accidente aéreo
#Colombia 🎥✈️ Un soldado oriundo de Magangué grabó un video minutos antes de abordar el avión Hércules que se accidentó en Puerto Leguízamo. En las imágenes aparece junto a sus compañeros, sin imaginar la tragedia que ocurriría después. pic.twitter.com/PuKv2Nq0WU
— Vanguardia (@vanguardiacom) March 25, 2026
Un video de despedida que se volvió el último mensaje
Minutos antes de abordar la aeronave que lo traería de regreso al Quindío, Jaime Andrés grabó un video que envió a su familia. En las imágenes, el cabo le habla directamente a su hija Valentina, con la emoción de un padre que contaba las horas para estar con ella en su cumpleaños. Ese registro, compartido por la familia a través de redes sociales, se convirtió en el último testimonio del militar antes de la tragedia y en un documento que ha conmovido a miles de colombianos. Le interesa: Soldados saltaron del avión Hércules en Putumayo: así salvaron sus vidas tras accidente
Su primo, Jonathan Cruz, dialogó con Caracol Radio y reveló detalles desgarradores de los momentos posteriores al impacto. Según testimonios de compañeros sobrevivientes, Rincón Machado no solo intentó salvar su propia vida, sino que, en medio de la oscuridad que siguió al choque, alumbró con su linterna y dio indicaciones a sus compañeros para que evacuaran el avión a través de las ventanas. Fue el último en salir, o, más bien, el que no pudo hacerlo. Quedó atrapado bajo algunas de las plataformas de la aeronave y no logró escapar antes de las explosiones.
“Desafortunadamente, Jaime Andrés luchó hasta el último momento por su vida, pero también por la de sus compañeros”, relató Jonathan Cruz, antes de agregar que su cuerpo fue precisamente el último en ser recuperado entre los restos del avión.

Una familia que esperó por horas entre la esperanza y el dolor
Las horas que siguieron al accidente fueron un tormento para los habitantes del barrio Joaquín Lópera de Calarcá, donde vive la familia de Rincón Machado. Durante casi un día completo, los seres queridos del cabo estuvieron pendientes de cada información que llegaba, sin saber si el nombre de Jaime Andrés aparecería en la lista de heridos o en la de los fallecidos.
Las noticias contradictorias y los rumores que circularon durante esas horas agravaron la angustia de una familia que alternaba entre la esperanza y la desesperanza. Se recomienda: Petro culpa a Duque por tragedia aérea en Putumayo y genera polémica: “Compraron una chatarra”
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“Se pasaron momentos en los que, la verdad, se perdieron muchas veces las esperanzas, volvían las esperanzas; había informaciones falsas y otras que desconcertaban”, relató el primo del militar, que también destacó el talante humano y profesional de Jaime Andrés. Según su testimonio, el cabo venía además con otra buena noticia bajo el brazo, pues después de ese permiso iba a ascender al rango de sargento. Un logro que nunca llegará.

“Era un hombre que disfrutaba mucho su labor, sus misiones. Cada una de las misiones que hacía las comentaba con mucha alegría, contaba sus experiencias con mucho orgullo. Le sirvió a la patria de verdad, amando su profesión. Y hoy se apagó ese sueño”, expresó Jonathan Cruz con la voz cargada de dolor. Otras noticias: Así es el C-130 Hércules: el ‘titán’ de la FAC que se accidentó en el Putumayo
La familia agradeció públicamente las muestras de solidaridad recibidas durante las horas de incertidumbre y espera la llegada del cuerpo del Cabo Primero para las honras fúnebres, en las que se prevé la participación del Gobierno Nacional, los altos mandos del Ejército y las autoridades locales de Calarcá. En su mensaje, los Rincón Machado también extendieron su solidaridad a las familias de los demás militares fallecidos en el accidente y desearon una pronta recuperación a quienes aún se encuentran en estado crítico en centros hospitalarios del país.
















