La SAE asumirá el control de los activos incautados mientras las autoridades confirman capturas por delitos vinculados a actividades de contrabando.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Desde la madrugada, agentes del CTI desplegaron un megaoperativo en puntos estratégicos de Colombia para intervenir a Lili Pink. La jornada comercial de la reconocida marca de ropa interior dio un giro radical ante esta ofensiva judicial que hoy genera total incertidumbre sobre el futuro de la firma en el país.
Un golpe a las finanzas de la red investigada
La tranquilidad de los centros comerciales y locales a pie de calle se vio interrumpida por la ejecución de medidas cautelares que buscan rastrear el origen de los recursos de la compañía. Según reveló Ricardo Ospina, director del Servicio Informativo de Blu Radio, la Fiscalía General de la Nación lidera una ofensiva a gran escala que no se limita solo a las vitrinas de venta al público.
El operativo es de proporciones considerables: incluye la extinción de dominio sobre centenares de bienes, entre los que se encuentran establecimientos comerciales, inmuebles y vehículos de alta gama. Lo que las autoridades intentan desenredar es una presunta red de lavado de activos y contrabando que habría utilizado la estructura de la marca para dar apariencia de legalidad a dineros de procedencia dudosa. Estas acciones se desarrollan de forma simultánea en varias regiones, lo que demuestra la magnitud de la investigación que se venía gestando bajo total reserva.
Atención: A esta hora el CTI de la Fiscalía adelanta procedimientos de extinción de dominio y capturas relacionadas con redes dedicadas al lavado de activos y de contrabando. Según pudo conocer Blu Radio, entre los establecimientos ocupados a esta hora están los locales de la…
— Ricardo Ospina (@ricarospina) April 27, 2026
Capturas y el nuevo destino de los activos
Pero la intervención no terminó en el sellamiento de locales o el embargo de camionetas. El operativo también ha contemplado la ejecución de órdenes de captura contra personas vinculadas a esta sociedad, señaladas de ser los cerebros o colaboradores detrás de la estructura financiera ilegal. El objetivo es claro: desmantelar el brazo económico de una organización que, según los indicios recolectados, operaba bajo la fachada de la venta masiva de textiles.
A partir de ahora, los bienes ocupados quedarán bajo la administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE). Esta entidad será la responsable de gestionar estos activos mientras los procesos judiciales avanzan en los despachos de la Fiscalía, asegurando que no se pierda el valor de los mismos ni se sigan utilizando para fines ilícitos. Por el momento, el país permanece atento al balance oficial que entregue el ente acusador, pues el impacto en el mercado nacional es innegable.















