Más de 1.200 personas quedaron atrapadas dentro del Ministerio del Interior mientras afuera se desarrollaban violentos choques.

Publicado por: Redacción Nacional
Rechazo e indignación ha desatado un video difundido en redes sociales, donde se observa cómo miembros de las comunidad indígena embera usa menores de edad como escudos humanos mientras se enfrentan con con la Fuerza Pública en Bogotá.
Esta reprochable situación se registró en medio de la toma violenta de las instalaciones del Ministerio del Interior, el miércoles 29 de abril.
La grabación muestra cómo un grupo de hombres indígenas utiliza niños, que no superan los 10 años de edad, para conformar una ‘primera línea’ que impidió el uso de elementos de disuasión por parte de las autoridades durante los disturbios ocurridos en la capital.
La escena generó indignación entre el presidente Gustavo Petro y Astrid Eliana Cáceres, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) y activó denuncias judiciales por una presunta instrumentalización de niños y niñas en medio de una confrontación que terminó escalando a niveles críticos.
Esto no lo admito. Los niños y las niñas son primero en la sociedad. pic.twitter.com/VGzH5XhcSn
— Gustavo Petro (@petrogustavo) April 30, 2026
“Esto no lo admito. Los niños y las niñas son primero en la sociedad”, escribió el mandatario tras conocer las imágenes difundidas por la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
La directora del Icbf aseguró que el Gobierno ya activó rutas legales para establecer quiénes ordenaron o permitieron que los menores fueran expuestos en medio del operativo.
“De las peores formas de uso y utilización que puede hacer un adulto con un niño es un delito y ya hemos puesto la denuncia. No hay nada que lo justifique”, señaló la directora.
El directora Cáceres agregó que incluso se ofrecieron condiciones de refugio y alimentación para apartar a los menores del lugar de tensión, pero, según dijo, la propuesta fue rechazada por quienes lideraban la movilización.
Publicidad
Se deterioró el diálogo entre el Gobierno y los embera
Detrás del episodio hay una protesta que venía creciendo desde hace dos semanas. Decenas de familias embera, entre ellas mujeres gestantes, niños y adolescentes, permanecen asentadas en un parque del occidente de Bogotá exigiendo respuestas del Estado frente a procesos de reubicación, atención humanitaria y garantías básicas para la niñez.

Aunque durante varios días hubo conversaciones con delegados oficiales, la relación se fracturó cuando los voceros indígenas decidieron levantarse de la mesa de concertación y trasladar la presión directamente a la sede del Ministerio del Interior.
La decisión fue bloquear por completo los accesos del edificio, impidiendo la entrada y salida de funcionarios y visitantes. La situación, lejos de desescalarse, derivó en momentos de alta tensión cuando unidades de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden intentaron recuperar el control de la zona.
De acuerdo con el reporte entregado por el Ministerio del Interior, cerca de 1.200 ciudadanos permanecieron retenidos dentro de las instalaciones debido al cierre de puertas y accesos provocado por la manifestación.
Servidores públicos denunciaron agresiones, empujones y amenazas durante varias horas, mientras en el exterior se intensificaban los gritos, el lanzamiento de objetos y los intentos de impedir cualquier intervención policial.














