Antes de ser una leyenda de la música llanera, Aries Vigoth fue hombre de hato: enlazador, jinete, amansador, coleador y comerciante de ganado. De esa vida entre sabana y parrando nació la voz que le enseñó al joropo a cantar también al amor, al despecho y a las madres.

Publicado por: Redacción Cultural
Antes de llenar escenarios y convertirse en una de las voces más queridas de la música llanera, Aries Vigoth fue enlazador, jinete, baquiano, amansador, coleador y comerciante de ganado. Su relación con el llano no nació en una tarima, sino en los hatos, entre caballos, sabana, trabajo duro y parrandos donde cantaba de manera espontánea.
De esa vida salió una voz que, con el tiempo, ayudaría a transformar la música llanera. Aries Vigoth no solo le cantó al paisaje, al caballo, al río o al aguacero. También se atrevió a llevar el amor, el desamor, la nostalgia y la devoción por la madre al corazón del joropo. Por eso se ganó un nombre que todavía lo acompaña: “El Romántico del Llano”.
El artista llegará a Bucaramanga el próximo viernes 8 de mayo, a partir de las 7:30 p.m., para ofrecer un concierto especial en la gran sala del Teatro Santander. La presentación será una celebración del Día de las Madres y reunirá algunos de los temas más recordados de su repertorio.

Canciones como “Una casita bella para ti”, “Amor ideal”, “Corazón infiel”, “Agonía”, “Predestinación” y “Madrecita santa” hacen parte de una obra que ha acompañado a varias generaciones de colombianos. Sus letras han sonado en fiestas, parrandas, reuniones familiares y momentos íntimos donde la música aparece cuando las palabras no alcanzan.
Durante más de cuatro décadas de trayectoria, Vigoth se ha consolidado como uno de los grandes referentes del joropo colombiano. Su aporte no se limita a la interpretación. También ha sido compositor de un amplio catálogo musical y ha demostrado que el canto llanero puede conservar su raíz recia y, al mismo tiempo, hablarle a públicos de todo el país.
Uno de los momentos que marcó su carrera ocurrió cuando subió nervioso a un escenario para cantarle a miles de personas “Llanura aquí está tu hijo”. Desde entonces, entendió que su camino estaba en la música. Lo que empezó como una expresión espontánea en parrandos terminó convirtiéndose en una vida dedicada al canto, la composición y la defensa de la identidad llanera.
Su trayectoria ha recibido reconocimientos importantes. Ha sido galardonado como Máxima Estrella Llanera por la Corporación Cultural Llanera de Colombia, recibió la Magna Cruz Bolivariana en el Capitolio Nacional y fue homenajeado en el Torneo Internacional del Joropo, uno de los eventos más representativos del folclor llanero en Colombia.
Pero quizá su mayor reconocimiento está en la memoria popular. Aries Vigoth es de esos artistas cuya voz puede ser reconocida tanto por quien creció en un hato como por quien nunca ha visto una sabana. Su canto tiene algo de horizonte, de arpa, de tierra mojada y de promesa amorosa. Una mezcla que le permitió llevar el llano más allá de sus fronteras naturales.
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En un momento en que la música llanera vive un nuevo auge y conecta con públicos jóvenes a través de escenarios y plataformas digitales, Vigoth sigue vigente. No aparece como una figura del pasado, sino como un artista activo, capaz de convocar a quienes crecieron con sus canciones y también a quienes apenas están descubriendo la fuerza del joropo.
La cita en Bucaramanga será, entonces, una noche de celebración, homenaje y parrando llanero. Las entradas para el concierto están disponibles en Tuboleta.com.
El próximo 8 de mayo, el Teatro Santander recibirá a Aries Vigoth en una única presentación para recordar por qué su voz sigue siendo una de las más entrañables del llano colombiano.













