“El pasado 27 de octubre Bogotá eligió el cambio, no sólo el cambio de gobierno, de prioridades, de estilo, de liderazgo, sino el cambio de historia”, dijo la nueva alcaldesa.

Atrás quedaron el ceremonialismo, la pompa y la formalidad, y por el contrario, ese lugar lo ocuparon la sencillez y el descomplique, que fue lo que marcó esta mañana bogotana de 1 de enero la posesión de su nueva alcaldesa de la capital del país, Claudia López.
Con su estilo tradicional descomplicado, saludando a quienes iban por las calles y los que le acompañaron en la ruta, López transitó unos tres kilómetros antes de llegar al gran Parque Metropolitano Simón Bolívar, lugar de la posesión.
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En su discurso de posesión también recalcó que “Tarde, pero al fin, Colombia avanza en la democratización incluyente que le ha sido tan esquiva, tan luchada y tan costosa. Han tenido que pasar centurias para tener elecciones más o menos pacíficas, más o menos transparentes, para que al fin converjan en coaliciones mayoritarias esas mayorías ciudadanas de familias como las nuestras, para que al fin una mujer, una ciudadana sin cuna ni apellidos sino con mérito y hecha a pulso llegue hasta aquí. Dos décadas adentro del siglo XXI parece que al fin estamos dejando el siglo XX”
Derecho a la protesta
La nueva alcaldesa de Bogotá, al asumir el cargo, defendió el derecho a la protesta social, en alusión a las manifestaciones de los últimos meses de 2019 contra las políticas del presidente colombiano, Iván Duque.
“Hoy (ayer) llega al Gobierno esa ciudadanía”, esos “miles de personas que han salido espontáneamente a las calles a expresarse al ritmo de las cacerolas, más allá de los partidos y caudillos políticos”.
“Esta ciudad nos está hablando. Cada calle, cada plaza y cada parque habla, canta, se mueve para demandar la ciudad y el país que sueña y se merece la ciudadanía del siglo XXI”, afirmó López, de 49 años, quien subrayó que su Gobierno es parte de “los movimientos ambientalistas y animalistas” que reclaman cambios.



















