En medio de las investigaciones por el crimen del empresario Roberto Franco, las autoridades han escuchado los testimonios de al menos siete personas. Hay dos datos clave que manejan los investigadores del caso.

Publicado por: A.S.
Tras el crimen del empresario Roberto Franco, ocurrido en febrero en un exclusivo sector de Bogotá, las autoridades judiciales han continuado avanzando con las investigaciones para dar con el paradero de los responsables del asesinado, ocurrido en un parqueadero.
Para lograr determinar quién estuvo detrás del atentado, la Fiscal 419 que lleva el proceso ha escuchado a siete testigos que han revelado nuevos detalles del crimen del empresario que era hermano de un exdirector de la Dian.
En las declaraciones entregadas por los testigos al ente acusador han afirmado que el empresario adelantaba auditorías con varias empresas como El Arrozal y CIA S.C.A entre otras.
Uno de los detalles que llamó la atención de las autoridades es un atentado previo que habría sufrido el hombre en Medellín, a principios del mes de enero, cuando se movilizaba en un carro blindado que había sacado alquilado.
"Roberto contó lo sucedido y se le aconsejó denunciar los hechos. Por eso, él solo se movía en sus dos BMW blindados por la propia fábrica, que llegaron al país para el Ejército. Aunque son de un modelo antiguo, no les entra bala de fusil y un rocket solo los sacude", explicó el amigo, según El Tiempo.
Otra de las hipótesis que tiene la Fiscalía en medio de las investigaciones es que los sujetos que atacaron en contra del empresario tenía información privilegiada con la cual pudieron establecer que la víctima se movilizaba en carros blindados.
Por eso, la Fiscalía ha asegurado que el asesino tenía todos los movimientos del empresario bien calculados, para saber en qué momento podían ingresar al parqueadero y así ejecutar el atentado.














