El equipo santandereano celebra este sábado su cumpleaños número 75.

Publicado por: Deportes 3
Cuando Américo José Montanini nació el cuatro de abril de 1933, ni el adivino más experimentado hubiese imaginado que se convertiría en el ídolo de una institución que hasta ese momento no había gestado su nacimiento.

Pasaron dieciséis años para que ese equipo, que se convertiría en su ‘hogar’, abriera sus puertas, un 11 de mayo de 1949 cuando brillaban los albores del fútbol profesional colombiano y un grupo de soñadores tomó la decisión de que Santander no podía quedarse sin representación.
Siempre en las casillas inferiores, sin mayor proyección, así fueron las primeras campañas de Atlético Bucaramanga, que pocas veces salió en búsqueda de esa primera estrella y que tuvo un cambio de mentalidad en 1956, cuando con unos kilos de más un argentino llegó a marcar su historia.

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“Lleven a esa vaca para la feria”, le gritaron desde la tribuna; sin embargo, Américo José Montanini, quien se estaba terminando de recuperar de una dura lesión, no se dejó amedrentar y minutos después emprendió carrera hacia la portería un par de metros adelante de la mitad del campo; protegió el balón como una leona a sus crías y antes de pisar el área dejó regados a varios rivales, sin que la pelota se le escapara un centímetro de la pierna derecha. Ya en su hábitat natural, el área, definió con un golpe sutil para convertir el empate 1-1 de Bucaramanga contra Deportes Tolima.
El inicio de la leyenda, un hombre que ostenta el título del máximo goleador histórico de la institución ‘auriverde’ con 134 anotaciones y que con su calidad de juego, habilidad, capacidad goleadora y entrega por ‘El Leopardo’, cautivó el corazón de miles de hinchas que hasta el día de hoy le siguen rindiendo un homenaje.

Por esto, el narrador costarricense Carlos Arturo Rueda, un referente del periodismo y la narración deportiva del país, al ver como eludía rivales a los que dejaba regados a su paso, lo bautizó como ‘La Bordadora’, apodo que se le quedó para siempre.
Con Atlético Bucaramanga, Américo Montanini alcanzó dos terceros lugares del fútbol colombiano, en 1958 y 1960, es el goleador histórico y luego de retirarse como futbolista profesional siguió vinculado a la institución, como entrenador del plantel profesional y también en las divisiones menores, y posteriormente como un hincha más, acompañando al equipo hasta en los entrenamientos.
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“No me pierdo ningún partido ni me lo perderé hasta que Dios diga. Soy hincha a morir del Atlético”, fue la frase que identificó a Américo José y que hasta sus últimos días cumplió a cabalidad, pues tras su destacada carrera se quedó, junto a su familia, en la ‘Ciudad Bonita’, haciendo honor a esas palabras que se ubican en una de las entradas de la ciudad: “Quien pisa tierra santandereana es santandereano”.













