Es una verdad de Perogrullo nos repetía insistentemente mi viejo Luis Carlos para que entendiéramos las cosas elementales. “Los buenos equipos se hacen con buenos jugadores”, es una verdad de Perogrullo, tan simple, que pareciera que sobra decirlo; sin embargo en el equipo de la ciudad de mis amores ese tipo de verdades no se entienden.

Publicado por: POR CHARLES FIGUEROA MENDOZA
Miguel Augusto Prince se equivocó en su anterior paso por el banco del Bucaramanga en la elección de los jugadores, seguramente presionado por la estreches económica de la administración Cadena. Aquí lo procedente es recordarle a Miguel que los equipos que se alimentan con los sobrados de los demás, con jugadores sin equipo, desempleados, baratos, vagos, provenientes de la tienda de descuentos, no pueden aspirar a nada.
En el Bucaramanga es perentorio ascender, y de la mano del ascenso ir arreglando la casa. Hasta ahora por lo menos no veo nada y los encargados hacen mutis por el foro. Los directivos no dan la cara y Óscar Córdoba aparece más en plano de vedette, presentando programas de televisión en Telmex, propagandas para bancos y desodorantes, jugando fútbol en el tumbe de Chicho Serna, y el rancho ardiendo. Lo trajeron para posicionar la marca, hacer del Atlético un equipo grande, conseguir patrocinios, servir de hilo conductor entre la sociedad santandereana y la institución, y no ha logrado ninguno de los cometidos.
Bucaramanga es una plaza difícil. Indersantander e Irderbu no producen sino lástima, la Liga de Fútbol es una vergüenza pues se convirtió en el negocio de unos cuantos. Este año Santander obtuvo 11 medallas de oro en los Juegos Nacionales, tres en tejo que no tiene el más mínimo asomo de deporte, quedando por debajo de departamentos que aquí miramos por encima del hombro y a años luz de Antioquia quien cosechó más de 130 oros.
Los empresarios en su mayoría son tacaños, les encuentro un asomo de razón en el sentido que la marca Atlético Bucaramanga está totalmente desprestigiada. Los aficionados se retiraron hace tiempo del estadio pues no hay nada para ver, y los pocos que tratan tercamente de ir al estadio se someten a asistir a un espectáculo contaminado por muchos delincuentes disfrazados de hinchas que hacen del fútbol un escenario invivible.
El balompié de la región hace tiempo dejó de ser atractivo, Santander completo 31 años sin ganar un título en ninguna categoría y sin embargo al presidente de la Liga periodistas- negociantes lo destacaron hace un par de años como el mejor dirigente de Santander. Qué horror.
No soy hincha del Bucaramanga soy fanático empedernido de la ciudad. Bucaramanga, luz de mis ojos, aquí me hice joven, adolescente, adulto, tuve mis hijos, mi profesión mis amigos, que mas podría pedir a la Ciudad Bonita. Ocurre que no me puedo dar el gusto de ser hincha y periodista al mismo tiempo.
No soy hincha porque el aficionado aplaude, reza, elogia, insulta, silba, reniega, maldice, vuelve a aplaudir, a elogiar a insultar, todo en un mismo partido, mientras la función del periodista es informar, ilustrar de manera objetiva, veraz, analítica no se puede permitir estar a la altura de los hinchas, es un lujo que les corresponde a ellos.
Amo a la Ciudad Bonita y todo lo que huela a ella incluido el equipo de fútbol, y es por eso que lamento que los gobernantes la desprecien, que los políticos la ignoren, que los empresarios la abandonen, que sus hijos la maltraten y que muchos de mis “colegas” la utilicen. Esta es una verdad dura, que golpea, que ofende, pero es la verdad de lo que ocurre, qué le vamos a hacer.
PD: ¿Por qué Bucaramanga no se ha convertido en sociedad anónima? Real Santander vendió acciones por casi 1.000 millones y se ajustó a la ley.












