El DT del Deportivo Pasto exigió sacar a un periodista en rueda de prensa tras empate con Bucaramanga.

La calma del empate sin goles duró poco en Pasto, lo que no explotó en el marcador del estadio Libertad terminó estallando minutos después, en una sala cerrada y frente a los micrófonos.
La rueda de prensa posterior al 0-0 entre Deportivo Pasto y Atlético Bucaramanga se convirtió en el escenario de una de las escenas más tensas del arranque de la Liga BetPlay 2026, con el técnico Jonathan Risueño como protagonista de un cruce frontal con la prensa local.
El duelo de la quinta jornada había sido parejo, con un Pasto que defendió el liderato y un Bucaramanga que, bajo la conducción de Leonel Álvarez, mostró mayor iniciativa ofensiva en varios pasajes del juego. Sin embargo, el verdadero partido comenzó después, cuando el entrenador español compareció ante los medios visiblemente molesto.
Una pregunta que encendió la mecha
La conferencia arrancó con un cuestionamiento sobre el flojo primer tiempo del conjunto nariñense. La respuesta de Risueño fue inmediata y cargada de reproches.
Para el DT, la lectura periodística no solo era equivocada, sino perjudicial para el entorno del equipo, al que consideró víctima de un ambiente negativo pese a sumar 10 puntos de 15 posibles en el campeonato.
🚨🌋EL FUERTE CRUCE ENTRE LA PRENSA PASTUSA Y EL DT ESPAÑOL JONATHAN RISUEÑO TRAS EL EMPATE ANTE BUCARAMANGA.
— Sportsfansco (@sportsfanscali) February 7, 2026
Fuente de @dimayoroficial 🎥
¿Qué opinas de la postura del DT y periodistas? 🤔 #DeportivoPasto pic.twitter.com/I4f04RKxDm
Desde ese momento, el tono fue subiendo. Risueño defendió que su equipo tuvo el control del juego y cuestionó que, desde su percepción, las preguntas buscaban resaltar lo negativo antes que el proceso colectivo. Cada intervención, tanto del entrenador como de los periodistas, aumentaba la fricción en la sala.
El cruce directo con la prensa
La tensión alcanzó un nuevo nivel cuando le recordaron que la primera opción clara de gol fue para Bucaramanga. Lejos de bajar el tono, el entrenador español endureció su discurso y acusó a la prensa nariñense de generar una “autodestrucción” constante alrededor del club.
Risueño comparó el trato recibido con el de partidos anteriores y aseguró que faltaba humildad para valorar el momento del equipo. Incluso puso sobre la mesa el impacto que, según él, tienen las críticas sobre jugadores jóvenes como Jonathan Perlaza, a quien defendió con vehemencia y señaló como ejemplo de las consecuencias de ese entorno hostil.
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Las respuestas provocaron reacciones inmediatas entre los comunicadores, algunos de los cuales calificaron sus palabras como una falta de respeto. El intercambio se volvió cada vez más personal, con reproches mutuos y llamados al orden que no lograron calmar el ambiente.
La polémica decisión
El punto más crítico llegó cuando Risueño exigió que uno de los periodistas fuera retirado de la rueda de prensa. Alegó falta de respeto, interrupciones constantes y la imposibilidad de continuar con normalidad.
La solicitud generó aún más inconformidad en la sala y terminó por romper cualquier posibilidad de conciliación. El jefe de prensa dio por finalizada la conferencia, aunque el propio entrenador cuestionó la decisión y dejó en evidencia el desorden que se había apoderado del lugar.
No hubo rueda de prensa de Leonel Álvarez.
— ANDRÉS ALARCON (campo 🐂🌾 y fútbol) (@ANDRESF70521233) February 7, 2026
Jonathan Risueño, técnico del #DeportivoPasto, violó los protocolos de #Dimayor al asistir primero a la rueda de prensa (primero debe hablar el visitante). pic.twitter.com/Uz1pqdU8r5
Un cierre con heridas abiertas
Antes de retirarse, Risueño insistió en que su molestia no era contra el periodismo en general, al que calificó como una pieza clave del fútbol, sino contra lo que consideró informaciones falsas y preguntas orientadas a dañar al club. Reiteró que el equipo llegó con la idea de trabajar de la mano con los medios, pero que la relación, según su visión, se fue deteriorando desde el primer día.
La rueda de prensa terminó sin acuerdos, con reclamos cruzados y un ambiente aún más enrarecido.















