Fútbol
Miércoles 29 de abril de 2026 - 04:10 PM

Atlético de Madrid resiste al Arsenal con polémica del VAR y deja abierta la semifinal de Champions League en el Metropolitano

Julián Álvarez responde al golpe de Gyökeres, el equipo de Simeone roza la remontada y un penalti anulado en el final enciende la eliminatoria rumbo al Emirates.

MADRID, 29/04/2026.- El delantero sueco del Arsenal, Viktor Gyokeres (d), persigue el balón ante el centrocampista del Atlético de Madrid, Marcos Llorente, durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que disputan este miércoles Atlético de Madrid y Arsenal en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE / Juanjo Martín.
MADRID, 29/04/2026.- El delantero sueco del Arsenal, Viktor Gyokeres (d), persigue el balón ante el centrocampista del Atlético de Madrid, Marcos Llorente, durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que disputan este miércoles Atlético de Madrid y Arsenal en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE / Juanjo Martín.

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Ni siquiera un penalti en contra y el 0-1 al borde del descanso pudo con el Atlético de Madrid bajo el influjo del Metropolitano, capaz no sólo de nivelar el partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones, a través de otra pena máxima transformada por Julián Alvarez, sino de poner en jaque al Arsenal, larguero incluido (1-1).

Hay parte de daños, las molestias físicas de Giuliano Simeone y el propio Julián Alvarez, cambiados, pero sobre todo hay una reivindicación del Atlético, por cómo encaró el encuentro, por cómo reaccionó y por todo lo que demostró contra el líder de la primera fase de la Liga de Campeones, al que pudo batir en la segunda parte con algo de acierto.

No tuvo la contundencia que exigen este tipo de retos, pero sí muchas de las cualidades que necesita para creer en que todo es posible en el duelo de vuelta del próximo martes en el estadio Emirates de Londres: carácter, ambición, personalidad y fútbol, sobre todo en la segunda parte, cuando mereció más de lo que logró. Queda una segunda ocasión.

MADRID, 29/04/2026.- Los jugadores del Arsenal celebran el primer gol del equipo inglés durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que disputan este miércoles Atlético de Madrid y Arsenal en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE / Juanjo Martín.
MADRID, 29/04/2026.- Los jugadores del Arsenal celebran el primer gol del equipo inglés durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que disputan este miércoles Atlético de Madrid y Arsenal en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE / Juanjo Martín.

Ambiente volcánico, el rugido del Metropolitano es pura energía para el Atlético, que no teme a nadie, mira a los ojos a su rival y lo compite con la voracidad, pero también el temple que exigen duelos con tantos alicientes como riesgos. El detalle es esencial. Cada uno de cada segundo de cada uno de los 90 minutos. Sin concesiones, todo es crucial.

Todo estaba muy medido en la pizarra. No hay nada al azar. Simeone es exhaustivo como nadie, milimétrico en cada espacio. Mikel Arteta también. Cada figura del tablero cumplió una función esencial, cada lance se intuyó decisivo, porque la eliminatoria se jugó al filo, siempre. Todo suceso mantuvo en vilo a cada equipo, hasta que un error lo cambió todo.

Dentro de la suma igualdad, una ocasión de Julián Alvarez, cuyo derechazo fue repelido por David Raya, y otra de Noni Madueke, con un zurdazo que asustó a Oblak y a todos, un fallo fue fatal para el Atlético. Una imprecisión. ‘La Araña’ dejó un balón suelto… Y el Arsenal activó toda su calidad. Odegaard, Zubimendi y Gyokeres, que cayó en el área.

MADRID, 29/04/2026.- El delantero del Atlético de Madrid Julián Álvarez celebra tras marcar el 1-1 durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que Atlético de Madrid y Arsenal disputan este miércoles en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE/Juanjo Martín
MADRID, 29/04/2026.- El delantero del Atlético de Madrid Julián Álvarez celebra tras marcar el 1-1 durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que Atlético de Madrid y Arsenal disputan este miércoles en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE/Juanjo Martín

La carga fue de Hancko. Siempre quedará la duda de si fue o no suficiente para derribarlo. Si hizo más el delantero, perfilado solo ante el portero esloveno, por caerse o por seguir erguido. El árbitro, Danny Makkelie, lo señaló de inmediato. No admitió dudas el colegiado, rodeado por los jugadores del Atlético. Por más que gritó Simeone desde lejos, al lado del cuarto árbitro. “No es penal, no es penal”, clamó el entrenador. El VAR lo confirmó. Penalti. Gyokeres lo transformó en el 0-1. Un golpe para el Atlético. Minuto 44.

Con un cuarto de eliminatoria disputado, es el peor escenario. Es un gol en contra que te obliga a arriesgar, pero aún hay más de dos horas de juego que te exigen no descuidarte. Una nueva perspectiva para el Arsenal y un desafío absoluto de carácter para el Atlético, que volvió del vestuario sin Giuliano, con Le Normand y con un duelo por recomponer.

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Media grada cantó gol en el inicio del segundo tiempo, cuando la falta directa de Julián Alvarez tomó la altura, logró el efecto, superó la barrera y se estrelló con el lateral de la red. Fuera. Una prueba de vida del conjunto rojiblanco. Jamás desistió. Ni lo hará. En diez minutos del segundo tiempo creó una doble ocasión más, salvada milagrosamente por Gabriel ante Griezmann, y el empate, con el gol de penalti de Julián Alvarez (1-1).

El delantero del Atlético de Madrid Julián Álvarez (c) celebra tras marcar el 1-1 durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que Atlético de Madrid y Arsenal disputaro en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE/Juanjo Martín
El delantero del Atlético de Madrid Julián Álvarez (c) celebra tras marcar el 1-1 durante el encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que Atlético de Madrid y Arsenal disputaro en el estadio Metropolitano, en Madrid. EFE/Juanjo Martín

El Metropolitano tronó. Tembló con el salto de casi 70.000 espectadores y creyó de nuevo. Su grito único, enfervorecido, cuando una presión arriba del Atlético provocó la pérdida del Arsenal fue el anuncio de su fe en la victoria. En esa final de la Liga de Campeones que tanto le obsesiona desde 1974. O desde 2014 y 2016. La ve cerca. La siente. La quiere.

Era el momento del Atlético, frustrado por la intervención del larguero en el remate de Griezmann. No alcanzó la estirada de David Raya, pero el palo despejó la maniobra del atacante francés, en su última actuación europea en el Metropolitano, con una volea que salió fuera por centímetros. Otra de Lookman se perdió en las alturas. Quería más y más.

Lo merecía ya entonces. No sólo atacó más y mejor, sino que también aplacó al Arsenal, desaparecido en ataque. El triple cambio de Arteta incidió en ello: Saka, Trossard y Gabriel Jesús por Madueke, Martinelli y Gyokeres. Antes había quitado a Odegaard para dar entrada a Eberechi Eze. Es la potencial del Arsenal, que se gastó más de 300 millones de euros en verano para alimentar la fuerza de su plantilla, superada en el Metropolitano.

Lookman dispuso del segundo gol. Su remate, centrado, lo atrapó David Raya. La resistencia era del Arsenal, las oportunidades del Atlético, que perdió por lesión en el tramo final de Julián Alvarez. Le faltó pegada y le sobra vida para la visita de la próxima semana al estadio Emirates de Londres. También arrojo para sentirse con las mismas posibilidades que su rival de alcanzar la final de Budapest, con el suspense de un penalti sobre Eze que señaló primero el árbitro en directo y luego lo rectificó en el VAR. Un alivio.

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