La Canarinha venció 2-1 a Japón en Houston con un gol agónico en el descuento. Sano había adelantado a los asiáticos, Casemiro empató y el delantero del Arsenal selló la remontada en el 90+4.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Brasil estuvo al borde de la eliminación, pero apareció Gabriel Martinelli en el último minuto para firmar una remontada de carácter y darle a la Verdeamarela el triunfo 2-1 sobre Japón, este lunes en el NRG Stadium de Houston, por los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El pentacampeón avanza así a los octavos de final.
El partido fue un dolor de cabeza para el equipo de Carlo Ancelotti. Japón, ordenado y achicador, golpeó primero al minuto 29: Kaishu Sano robó un mal pase en la salida brasileña, encaró hasta el borde del área y soltó un derechazo que se metió pegado al palo de Alisson. El 0-1 desnudó las dificultades de Brasil para superar el bloque bajo nipón, que se replegó con un 5-3-2 y le quitó los espacios a Vinícius Júnior durante buena parte del primer tiempo.
Martinelli.... Are you mad......pic.twitter.com/QL2G1xvOPZ https://t.co/0hljb1Glp6
— 🇧🇪 (@Clowngiago) June 29, 2026
Tras el descanso, Ancelotti mandó al equipo al frente. La insistencia con los centros al área terminó dando fruto al minuto 56, cuando Casemiro apareció por el segundo palo para conectar de cabeza un envío de Douglas Santos y poner el 1-1. El volante incluso estuvo cerca del segundo poco después, pero un defensor japonés salvó sobre la línea.
A partir de ahí fue Brasil contra la muralla. Vinícius elaboró una gran jugada personal que terminó en el palo, y los ingresos de Endrick y del propio Martinelli le dieron más peso ofensivo. Japón resistía con uñas y dientes, sostenido por su arquero y por una defensa que despejaba todo lo que llegaba al área. Cuando el empate parecía encaminar el partido a la prórroga, llegó el desenlace.
Corría el minuto 90+4 cuando un nuevo error en la salida japonesa lo aprovechó Brasil. Con pases cortos, el balón le quedó a Martinelli dentro del área; el delantero del Arsenal definió con la parte interna, lejos del alcance del arquero, y la pelota se metió tras pegar en el poste. Estalló el banco brasileño.
Con el pitazo final del árbitro italiano Maurizio Mariani, Brasil respiró. La Canarinha sufrió más de la cuenta ante una Japón que mereció más, pero se llevó la clasificación gracias a la jerarquía de sus individualidades en el momento justo. Ahora esperará al ganador entre Costa de Marfil y Noruega.













