La situación se presenta en la quebrada Canta Rana, ubicada en la zona rural de La Laja, de donde se abastece este sistema comunitario que lleva el agua a familias de las veredas La Laja, Los Pozos y Choro Bajo.

Publicado por: Jorge Rios
Una intervención para captar agua y formar lo que sería una laguna o reservorio generó preocupación entre varios habitantes de la zona rural de San Gil, quienes temen que la reducción del caudal termine afectando el suministro del acueducto rural Corlaja, que abastece a 78 familias.
La situación se presenta en la quebrada Canta Rana, ubicada en la zona rural de La Laja, de donde se abastece este sistema comunitario que lleva el agua a familias de las veredas La Laja, Los Pozos y Choro Bajo. La preocupación aumenta porque la zona ya empieza a sentir los efectos de la temporada seca y la reducción de los caudales.
“De esto nos dimos cuenta hace una semana, más o menos. Era difícil de ver porque es como un kilómetro más arriba (en medio de un terreno boscoso) de donde tenemos nosotros la pequeña represa que abastece nuestro acueducto”, explicó Pedro Sepúlveda Reyes, agricultor de la zona y miembro de la junta del acueducto.
Según la comunidad, la captación que se estaría realizando tendría un tamaño considerable frente al caudal disponible, por lo que una intervención individual podría poner en riesgo el abastecimiento de toda la población.
Los habitantes solicitaron la intervención de la Alcaldía de San Gil y de la Corporación Autónoma Regional de Santander, CAS, para determinar quién está realizando la nueva captación y establecer si cuenta con los permisos ambientales correspondientes.

También reportaron problemas en el acueducto veredal en San Gil
La denuncia coincide con recientes dificultades en la prestación del servicio. Usuarios del acueducto manifestaron que llegaron a permanecer hasta tres días sin agua.
Nilson Galvis, presidente de la junta directiva, explicó que a esta situación se sumó una fuga en la represa del acueducto, luego de que una tubería de flujo fuera abierta y permitiera la salida del agua.
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Hasta el momento, la comunidad no tiene claridad sobre las causas de esta situación y se busca establecer si obedeció a una falla técnica, un error humano o una acción deliberada que pudiera haber afectado el suministro.
Este problema fue solucionado y hoy la comunidad tiene el servicio 18 horas a la semana.

Autoridades de San Gil revisarán la intervención en la quebrada Canta Rana
Víctor Hugo Bueno, secretario de Desarrollo Económico de San Gil, no ocultó su preocupación y confirmó que este 19 de agosto está programada una reunión en el salón comunal de la vereda Los Pozos, con acompañamiento de la Policía Ambiental y con la expectativa de contar también con representantes de la Corporación Autónoma de Santander, CAS.
Entre las principales dudas está establecer quién realizó la nueva captación, cuál es su propósito y si la intervención está autorizada.
El funcionario señaló, además, que, de acuerdo con las imágenes conocidas, hay una intervención de la franja protectora de la quebrada y por el eventual uso de maquinaria pesada.
Bueno recordó que recientemente, como parte del plan de contingencia para enfrentar la temporada seca, la Administración Municipal se reunió con presidentes de juntas de acción comunal de las zonas rurales para pedirles que reportaran cualquier situación anómala en las fuentes hídricas.
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En esos encuentros también se advirtió sobre la reducción de las lluvias y la necesidad de proteger las franjas ambientales, evitando la presencia de cultivos, animales o intervenciones que puedan afectar los cauces.
Ahora, la comunidad de Corlaja espera que la inspección permita determinar qué está ocurriendo y, sobre todo, garantizar que la fuente que abastece a estas 78 familias no termine comprometida por una intervención particular.















