Después de varios meses de gestiones para completar su conformación, San Gil instaló una nueva integración del Consejo Territorial de Paz, Reconciliación y Convivencia. El organismo reunirá a representantes de la ciudadanía, la Administración Municipal, el Concejo y organismos de control, y tendrá entre sus primeras tareas construir un nuevo plan de acción.

Publicado por: Jorge Rios
Después de un proceso de convocatoria que se extendió durante varios meses, San Gil instaló el pasado 25 de septiembre una nueva conformación de su Consejo Territorial de Paz, Reconciliación y Convivencia, durante una jornada realizada en el Centro de Convivencia, en el marco de las actividades de la Semana por la Paz.
Los representantes de la sociedad civil que integran el organismo podrán permanecer hasta cuatro años, mientras que los servidores públicos harán parte del Consejo durante el tiempo que ocupen sus respectivos cargos. La instancia reúne a cerca de 25 personas, entre representantes de organizaciones sociales, concejales, dependencias de la Administración Municipal y organismos de control.
La instalación fue posible después de alcanzar las dos terceras partes de los integrantes requeridos para que el organismo pudiera sesionar formalmente. El acuerdo municipal que reglamenta el Consejo contempla la participación de entidades públicas y de numerosos sectores de la sociedad civil, aunque algunos de los espacios previstos no cuentan actualmente con organizaciones registradas o representación acreditada en el municipio.
Para completar su conformación se adelantaron diferentes procesos de convocatoria. En septiembre de 2025 se realizó una primera convocatoria y, durante 2026, la Administración Municipal desarrolló nuevas gestiones para vincular representantes de los sectores pendientes. Además, entre el 30 de junio y el 3 de julio de este año se abrió una nueva convocatoria pública para avanzar en la integración del Consejo.
Elluz Tatiana Pinilla, vinculada al proceso de conformación del organismo, explicó que entre las funciones del Consejo están hacer seguimiento a asuntos relacionados con la convivencia, formular recomendaciones y apoyar a la Administración Municipal en la construcción de estrategias orientadas a la paz y la reconciliación.
El Consejo deberá reunirse de manera ordinaria cada tres meses y podrá convocar sesiones extraordinarias cuando las circunstancias o los asuntos que deba atender así lo requieran.
Uno de los primeros trabajos de esta nueva conformación será construir un plan de acción articulado con el Plan de Desarrollo Municipal y con las políticas y lineamientos nacionales relacionados con paz, reconciliación y convivencia.
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Pinilla señaló que uno de los principales retos será lograr una mayor incidencia del Consejo en las comunidades y fortalecer su participación en procesos relacionados con la reconciliación, la convivencia y la resolución pacífica de conflictos.














