Seguridad defensiva, efectividad, orden táctico y buenos rendimientos individuales explican el buen momento del Atlético Bucaramanga con Pablo Peirano.

Atlético Bucaramanga atraviesa un destacado momento en la Liga BetPlay y varias razones explican el rendimiento que ha mostrado el equipo durante diez jornadas disputadas.
El conjunto dirigido por Pablo Peirano ha encontrado equilibrio, solidez y eficacia, tres aspectos que le han permitido competir con mayor regularidad y mantenerse en la pelea por sus objetivos.
Los ‘Leopardos’ son los únicos invictos del certamen, con cinco triunfos y cinco igualdades, además de que seis de esos partidos los jugó a domicilio, donde registra muy buenos números (tres triunfos y dos igualdades).

A su vez, luego de 10 compromisos, el equipo búcaro de Peirano acumula mejores resultados (20 puntos) de lo hecho recientemente por Rafael Dudamel, en el primer semestre de 2024 (19 puntos) y Leonel Álvarez, en el segundo semestre de 2025 (18 puntos).
Más allá de los resultados, el conjunto ‘auriverde’ ha mostrado una identidad que comienza a hacerse evidente. El orden defensivo, la capacidad para aprovechar las oportunidades y el rendimiento individual de varios futbolistas aparecen como algunos de los factores determinantes.
Cinco claves del buen momento del Atlético Bucaramanga
1. Seguridad defensiva y orden táctico
Uno de los principales cambios del equipo está relacionado con su comportamiento defensivo. Bucaramanga ha conseguido ser un conjunto más ordenado, con líneas compactas y mayor disciplina para ocupar los espacios, esto gracias a la línea de cinco defensores, que respaldan dos volantes de marca y tres hombres de ataque.

El equipo santandereano, que ha recibido 9 goles —solo América (6) y Cali (8) recibieron menos anotaciones— no se sonroja cuando tiene que cederle el balón al rival, porque impide su progreso y a la hora de recuperar el esférico pasa rápido al ataque, donde encuentra formas para hacer daño.
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2. Efectividad en el ataque
‘El Leopardo’ también ha encontrado respuestas en el frente de ataque. No siempre necesita generar una gran cantidad de oportunidades para hacer daño, porque ha mostrado mayor efectividad cuando consigue llegar al área rival.
Prueba de ello, el juego cercano ante Once Caldas, donde tuvo un alto porcentaje de efectividad, para imponerse 3-1. En nueve de los diez partidos convirtió y en total marcó 17 anotaciones —solo dos equipos marcaron más goles: América (22) y Nacional (18)—.

A su vez, hay variantes a la hora de marcar, a los 6 y 4 goles de Emerson Batalla y Luciano Pons, respectivamente, se añaden 3 de Félix Charrupí y con un gol figuran Fabián Sambueza, Jhon Freddy Salazar, Fabry Castro y José García.
3. La mano del entrenador Pablo Peirano
La llegada de Pablo Peirano también ha sido determinante. El entrenador ha buscado construir un equipo equilibrado, con prioridad en el orden y una idea clara sobre la manera de afrontar cada partido.
Su capacidad para realizar ajustes durante los encuentros y encontrar alternativas dentro de la plantilla ha contribuido a que Bucaramanga gane estabilidad.
Otro aspecto clave de Peirano tiene que ver con potenciar el rendimiento de sus jugadores, caso Emerson Batalla, Carlos Romaña, Félix Charrupí y José García, y el manejo de grupo para tener a todo el plantel enfocado y comprometido.
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4. El desempeño individual
El rendimiento colectivo está acompañado por actuaciones destacadas a nivel individual. Varios jugadores han elevado su nivel y han respondido cuando el equipo los necesita. No cabe duda de que el portero Cristopher Fiermarín, el extremo Emerson Batalla y el atacante Luciano Pons han tenido presentaciones descollantes.

A ellos se suman Félix Charrupí, con equilibrio en el centro del campo, asistencias y goles; Fabián Sambueza, el encargado de elevar el juego ofensivo; y un defensor como Carlos Romaña, que ha estado sólido y sincronizado con sus compañeros de zona: José Ortiz y José García.
5. La seguridad en el arco
Otro factor fundamental está bajo los tres palos. Bucaramanga ha encontrado seguridad en su arquero Cristopher Fiermarín, especialmente en partidos donde los rivales han conseguido generar ocasiones.
Las atajadas del uruguayo, quien además ha detenido dos penaltis (ante Cúcuta y Cali), en momentos determinantes pueden cambiar el rumbo de un encuentro y, en un torneo tan parejo, contar con un cancerbero confiable significa una ventaja importante.
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Por si fuera poco, cuando no estuvo ante Once Caldas, su reemplazo, Diego Novoa, fue figura, lo que indica que la portería búcara está más que segura.
















