Mundial de Fútbol
Jueves 16 de julio de 2026 - 05:17 PM

Vendió hasta la plancha para seguir a la selección Argentina

La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a ser campeones.

La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a salir campeones. Foto: redes de Florencia Moncalvillo.
La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a salir campeones. Foto: redes de Florencia Moncalvillo.

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A Florencia la conocí por casualidad. Fue una tarde en Miami, durante una de las activaciones de Conmebol alrededor del Mundial. Entre cientos de camisetas albicelestes apareció una distinta, no era la de Messi, ni la de Maradona; era una de ‘Las Leonas’, la selección argentina de hockey.

Eso bastó para empezar una conversación y tras una pequeña introducción, con una amabilidad incomparable, empezó a contarnos parte de su vida.

Florencia Moncalvillo estudió periodismo y durante varios años trabajó en Olé, uno de los medios deportivos más importantes de Argentina. Tenía estabilidad, y desde afuera, parecía haber conseguido el trabajo que muchos sueñan.

La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a salir campeones. Foto: redes de Florencia Moncalvillo.
La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a salir campeones. Foto: redes de Florencia Moncalvillo.

Pero un día sintió que algo no estaba bien, no era infeliz, pero tampoco se sentía completamente feliz, entonces tomó una de las decisiones a las que pocos se atreven, renunciar a su trabajo y luchar por su felicidad.

Tras de esto, volvió a su apartamento y empezó a vender todo lo que encontraba.

“Vendí el carro, los muebles, los electrodomésticos... hasta la plancha que me había regalado mi exsuegra. También vendí las tangas”, dijo entre carcajadas.

La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a ser campeones. Foto: Redes de Florencia Moncalvillo.
La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a ser campeones. Foto: Redes de Florencia Moncalvillo.

Con lo que reunió compró un pasaje a Catar, no tenía un plan demasiado elaborado, solo quería estar donde estuviera la Selección de Argentina.

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“Vi los seis partidos que ganamos desde la tribuna. El único al que no entré fue el que perdimos. Desde ahí la gente empezó a decir que yo era un amuleto”, menciona.

Aquella Copa del Mundo le cambió la vida, desde entonces viaja sola y aprovecha cuando puede, para seguir al equipo de su país, ese al que tanto ama y por el que “daría la vida”.

“Aprendí que uno termina encontrando la forma. Cuando quiere estar en un lugar, las cosas aparecen”.

Una promesa que terminó en tatuaje

Como si vender todas sus pertenencias para ir a un Mundial no hubiera sido suficiente, Florencia todavía tenía otra historia por escribir.

Un día, mientras caminaba por una de las zonas de activaciones del torneo en la ‘Capital del Sol’, se cruzó con Martita Fort, influencer e hija del recordado empresario argentino Ricardo Fort. Sin pensarlo demasiado, sacó el celular y le propuso un trato frente a la cámara.

“Martita, si me conseguís una entrada para los dieciseisavos de final, me tatúo tu nombre”, le dijo entre risas.

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La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a salir campeones. Foto: redes de Florencia Moncalvillo.
La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a salir campeones. Foto: redes de Florencia Moncalvillo.

La promesa parecía una ocurrencia más de esas que nacen en medio de la euforia de un Mundial, pero ninguna de las dos estaba bromeando. Martita consiguió la entrada y Florencia cumplió su palabra.

“Después la pasé a buscar, fuimos juntas al estadio y más tarde llegamos a mi casa, que es un monoambiente. Ahí nos estaba esperando el tatuador. Justo era el mismo que había tatuado a Antonela, a Nicki Nicole, a La Joaqui y a Felipe Fort”, recuerda.

El momento más curioso llegó cuando la aguja empezó a marcar su piel.

“Martita me miró y me dijo: ‘Boluda, nunca pensé que alguien se fuera a tatuar mi nombre. Esto me va a traer problemas con mis futuras parejas’. Y yo le contesté: ‘Boluda... yo recién estoy cayendo en cuenta de que me estoy tatuando el nombre de otra persona. A mí también me va a traer problemas’.”

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Las dos terminaron riéndose.

“Esto no me lo pienso borrar. Me quedó tatuado en la piel, pero también en el corazón y en el alma”, concluyó.

Cambiar de rumbo

Mientras habla, Flor deja de contar anécdotas y, por primera vez en toda la conversación, baja un poco el tono.

“No quiero romantizar renunciar al trabajo”, aclara.

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Hace una pausa y sonríe.

La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a ser campeones. Foto: Redes de Florencia Moncalvillo.
La selección de Argentina está nuevamente en la final de la Copa del Mundo, y junto a los jugadores, cientos de fanáticos persiguen el sueño de volver a ser campeones. Foto: Redes de Florencia Moncalvillo.

“Pero si la están pasando mal en una oficina... búsquense otra cosa. Capaz la felicidad de alguien está en poner una verdulería. Bueno, pónganla. Si ese es el sueño, vayan a buscarlo”.

Después volvió a ser la misma de siempre. La que se ríe de sus propias locuras y no se arrepiente de ninguna.

Ahora sigue recorriendo Estados Unidos detrás de la Selección Argentina. Estuvo en Miami, acompañó al equipo en Kansas City, Atlanta, y ahora espera estar en Nueva Jersey, cuando la ‘Albiceleste’ enfrente a España por el título del campeonato.

Antes de despedirse, Flor miró el tatuaje de “Martita” en su brazo y deja una frase que, quizá, explique mejor que cualquier otra por qué tomó todas esas decisiones.

“La piel se muere... el alma no”, concluyó.

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