La imagen permaneció guardada durante casi dos décadas hasta que el padre de Lamine Yamal la publicó en redes sociales, convirtiéndola en uno de los símbolos más emotivos del torneo.

Hay historias que parecen escritas por el destino mucho antes de que ocurran. Esta comienza en una pequeña tina de bebé llena de espuma, en un barrio popular de Cataluña, donde un joven baña a un bebé y en otras fotos lo alza.
Este domingo 19 de julio bajo las luces del MetLife Stadium, en Nueva Jersey, frente a millones de espectadores en todo el mundo, se le dará continuidad con desenlaces inesperado. Además: Messi tras vencer a Inglaterra: “No era una victoria más, el pueblo la quería”
El reencuentro que nadie imaginó posible
Lamine Yamal, hoy figura indiscutible de la selección española, tenía apenas unos meses de nacido cuando fue fotografiado por Joan Monfort, en brazos de un joven futbolista de 20 años que apenas comenzaba a despuntar en las categorías del Barcelona. Ese muchacho era Lionel Messi.
La imagen, tomada en 2007 para un calendario solidario del club en alianza con UNICEF, mostraba al argentino bañando a un bebé sonriente dentro de una tina, junto a sus padres, Mounir Nasraoui y Sheila Ebana. Lea también: Messi va por un récord que solo una leyenda de Brasil ha conseguido en los Mundiales

Nadie sabía, en ese momento, que aquel niño se convertiría en una de las mayores promesas del fútbol mundial. El propio fotógrafo, Joan Monfort, confesó hace un tiempo que desconocía la identidad del bebé hasta que un excompañero de su antiguo periódico le hizo notar la curiosa coincidencia.
“No hay dinero que pague una foto como esa”, relató Monfort, quien recordó que la sesión surgió de un sorteo realizado entre familias del barrio de Rocafonda, en Mataró, y que perfectamente pudo haber emparejado al bebé con otro jugador del plantel, como Ronaldinho, Xavi o Iniesta. Siga informado: Argentina vs. España en vivo: hora y dónde ver la final del Mundial 2026 desde Colombia

La fotografía permaneció guardada durante casi dos décadas, hasta que el propio padre de Lamine la compartió en sus redes sociales, desatando su viralización inmediata.
Solo entonces el mundo del fútbol entendió que dos generaciones distintas de La Masia habían compartido, sin saberlo, un instante íntimo mucho antes de convertirse en rivales sobre el campo. Además: Argentina y España, frente a frente: el historial completo antes de la final del Mundial
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Dos caminos que nacieron del mismo lugar
Messi llegó a Barcelona procedente de Rosario con apenas 13 años, mientras que Lamine fue captado por el club catalán a los siete, criado en el propio barrio mataronense donde se tomó aquella fotografía.
Ambos fueron descritos como niños tímidos y de contextura delgada que pulieron su talento jugando en la calle, desde la banda derecha, antes de ser moldeados por el método formativo de La Masia, basado en la posesión del balón, el juego de posición y valores como la humildad y el trabajo en equipo.
Consultado sobre aquella imagen durante una entrevista con DAZN, Lamine Yamal respondió con humor que “he crecido un poquillo y Leo también” y expresó su deseo de enfrentarse finalmente a su ídolo, después de que no pudieran coincidir en la Finalíssima. Lea también: Dibu Martínez desata polémica en Argentina por comentario sobre las Islas Malvinas tras eliminar a Inglaterra en el Mundial 2026

Ese deseo se cumplirá este domingo, cuando el astro argentino, de 39 años y en busca de su quinto gran título con la Albiceleste, se mida al joven español, de 19, que disputa su primer Mundial tras haber conquistado la Eurocopa en 2024.
Una final entre España y Argentina que, más allá del resultado, pondrá frente a frente al mejor jugador de la historia reciente y a quien muchos ya señalan como su heredero natural.
















